El valor de la biodiversidad

Autor: Por Klaus Mehltreter, Investigador del Instituto de Ecología, A. C.

Cada día nos enteramos en las noticias de alguna especie de animal o planta que se ha extinguido. Se ha hecho una noticia rutinaria, pero la extinción de una especie es irrecuperable y eterna. Hubo cinco grandes eras de extinción en la historia de nuestro planeta. La extinción más famosa como la de los dinosaurios fue consecuencia de un meteorito que chocó la tierra hace 66 millones de años. La causa de la actual sexta era de extinción somos nosotros mismos los seres humanos. Con una población actual de 8 mil millones de habitantes que requieren a diario 2.000 calorías de energía proveniente de su alimentación y 3-4 litros de agua potable, nuestra demanda por tierra y recursos naturales ha crecido enormemente, dejando cada vez menos espacio y recursos naturales para las especies silvestres. Por supuesto, el humano es el único organismo en el planeta que requiere de agua para uso industrial, además de su demanda por electricidad, leña, madera, carbón, gas, petróleo, minerales, etc.

Figura 1: Un bosque mexicano con su exuberante diversidad de plantas. En todo México se han catalogado más de 22.000 especies de plantas con flor y más de 1.000 especies de helechos y licopodios.

Figura 1: Un bosque mexicano con su exuberante diversidad de plantas. En todo México se han catalogado más de 22.000 especies de plantas con flor y más de 1.000 especies de helechos y licopodios. ((Klaus Mehltreter)

¿En qué consiste la actual biodiversidad que es el número de todas las especies de organismos de nuestro planeta? ¿Qué es el valor de esta biodiversidad y que perdemos si se extinguen especies? En el siglo 18 tuvimos todavía una idea muy limitada de la diversidad. Las primeras obras del científico sueco Linnaeus catalogaron menos de 8.000 especies de plantas y 4500 especies de animales. Hoy se tiene conocimiento de más de 270.000 especies de plantas y cerca de 2 millones de animales. Sin embargo, los científicos siguen estudiando la diversidad porque el inventario todavía está incompleto. Estimaciones sobre la diversidad verdadera/exacta llegan a los 20 millones o más porque anualmente se descubren entre 18.000 y 20.000 especies. Y no se debe pensar que todas estas especies sean pequeñas, inconspicuas o que viven en áreas remotas. Por ejemplo, en 2018 se describió en el este de Brasil una pequeña población de 25 árboles de la leguminosa Dinizia jueirana-facao que puede alcanzar 40 m de altura, y una nueva especie de Orang-Utan en Indonesia con menos de 800 individuos. Los científicos están trabajando contra el tiempo, porque asumen que muchas especies ya se extinguen antes de que se puedan descubrir.

Figura 2. Algunas especies de helechos son comestibles, pero hay que conocerlas porque otras especies son tóxicas.

Figura 2. Algunas especies de helechos son comestibles, pero hay que conocerlas porque otras especies son tóxicas ((Klaus Mehltreter)

¿Ahora, como podemos valorar las especies? Supuestamente valoramos mucho más las 200 especies de plantas que componen nuestra dieta principal mundial incluyendo trigo, maíz, frijol, arroz, papa, café, azúcar, etc. También valoramos unas 1.000 especies de plantas como verduras y frutas, otros como plantas medicinales, ornamentales, o industriales, pero a la gran mayoría de plantas no les damos un uso. Finalmente, valoramos animales que nos proveen con alimento como las vacas, cerdos, gallinas, y ciertas especies de pescado, a especies enigmáticas como las ballenas, delfines, monos, osos y elefantes, y nuestras mascotas, los pericos, perros y gatos. Del otro lado, hay organismos que actualmente no utilizamos o que tratamos de erradicar como las plagas de los cultivos o los mosquitos que nos pican y nos pueden transmitir enfermedades. ¿Cómo valoramos estas especies? Deberíamos preguntarnos si estas especies tienen funciones que simplemente no comprendemos o no hemos descubierto todavía. No existe ninguna especie por millones de años en nuestro planeta que no tenga alguna función específica. Mi propia investigación se enfoca en helechos y licopodios, y en estos grupos recientemente se han descubierto compuestos químicos para tratar el cáncer y la enfermedad de Alzheimer. Si estas especies se hubieran extinguido antes de su descubrimiento, nos hubiéramos perdido una oportunidad valiosa. Considero que la biodiversidad es un tesoro que debemos resguardar independientemente de nuestro punto de vista de explotación. Y que pobre y solitaria sería nuestra vida sin todas estas especies de plantas y animales con las cuales compartimos el mismo arca.

 

Figura 3.

Figura 3. (Klaus Mehltreter)

Figura 3 y Figura 4. Dos especies de Huperzia, un grupo de licopodios que se estudia por sus componentes medicinales contra la enfermedad del Alzheimer

Figura 3 y Figura 4. Dos especies de Huperzia, un grupo de licopodios que se estudia por sus componentes medicinales contra la enfermedad del Alzheimer ((Klaus Mehltreter)