SIBERIA. 25 de junio del 2020.-

La primera imagen que nos viene a la mente al pensar en los polos es la de un espacio abierto cubierto de nieve, pero esto, cada vez más, se aleja de la realidad. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó este martes 23 de junio que la semana anterior se registraron temperaturas de hasta 38°C en el ártico ruso. Esa región del mundo que alguna vez sirvió como un castigo helado para los enemigos políticos, hoy padece temperaturas altas al igual que buena parte del mundo.

Un récord en proceso de ser verificado

El sábado pasado el pueblo de Verjoyansk, ubicado en Siberia Oriental, registró una temperatura de 38°C. Además de la sorpresa que estas cifras provocan, para un lugar famoso por su frío extremo, representa un riesgo cada vez mayor. A mayor temperatura, los incendios forestales se vuelven cada vez más comunes y es exactamente lo que está pasando con Siberia.

Las autoridades rusas aún no confirman la medición. Cuando lo hagan, la OMM solicitará una investigación que incluya a un grupo de expertos internacionales para analizar el caso. El este de Siberia está experimentando condiciones climáticas tanto en invierno como en verano. Para esta región del mundo las temperaturas arriba de 30°C no son comunes, incluso en verano.

Ambos polos se calientan, aunque el proceso para el norte es más rápido. Apenas a principios de febrero la base de investigación Esperanza, ubicada en la punta norte de la Antártida, registraba un récord de 18.4°C. De acuerdo a datos de la OMM, el Ártico se calienta al doble de velocidad respecto al promedio mundial.

Mayo de 2020 fue el más caliente que se tiene registrado para el hemisferio norte, de acuerdo a la OMM. En el caso de Siberia, se registró un promedio de 10°C por encima del promedio. “Realmente se tiene un calor extraordinario, que provoca el mayo más caliente registrado… en el hemisferio norte, y además creemos que a nivel global también”, afirmó Clare Nullis, portavoz de la OMM.

Para confirmar el registro del fin de semana pasado la OMM requiere información del servicio meteorológico ruso. Entre la información requerida están las lecturas, descripción del equipo que se utilizó para obtenerlas y cómo estas se relacionan con las estaciones meteorológicas cercanas.

“Esta información debe ser examinada con mucho cuidado por un equipo internacional de científicos atmosféricos, quienes una vez que lo hayan discutido harán una recomendación o declararán inválida la observación”, aclaró el profesor Randall Cerveny, experto ante medios de la OMM.

“El resultado final será información de gran valor que ayudará a científicos climáticos a entender mejor el clima; a ingenieros y médicos a prepararse para climas extremos, e incluso al público en general para lograr una mejor apreciación de los cambios en el clima”, agregó Cerveny.

De acuerdo a la OMM, el periodo entre 2016 y 2019 ha sido el más caluroso para la historia del Ártico. Aún estamos a tiempo para que 2020 se una a ese grupo. Mientras tanto, sabemos que Siberia ha pasado un mayo de temperaturas altas y un junio de muchos incendios forestales, hasta ahora superan a los del año pasado. Los datos de 2019 indican que el 27 de junio se registró la mayor cantidad de incendios forestales; por ahora, fechas como el 18, 19 y 21 de junio ya han superado por mucho el récord del año previo.

La Siberia de hoy es muy diferente a esa tumba helada que aún existe en la imaginación de muchos alrededor del mundo. El cambio climático está mostrando mayor velocidad en el círculo Ártico y ahora se registran temperaturas similares a las que estamos acostumbrados en regiones tropicales. Las autoridades internacionales ya trabajan para confirmar los datos y proponer medidas ante las nuevas condiciones climáticas de esa región del mundo.