México, 21 de septiembre.- La tragedia provoca que los mejores sentimientos humanos emerjan. Tal es el caso del jugador de La Máquina, Christian Jiménez, quien ha dado refugio a sus compañeros de equipo que resultaron afectados tras el sismo del pasado martes.

Las casas de Ángel Mena y Alejandro Faurlín, futbolistas extranjeros de Cruz Azul, presentaron daños luego del movimiento telúrico de 7.1 grados que provocó severos estragos en entidades como Ciudad de México, Morelos, Puebla, Guerrero, entre otras.

“Están acampando en mi casa con sus familias. Ayer nadie pudo dormir, estábamos todos muy estresados e inquietos por si venía un réplica. El temblor fue muy fuerte y la pasamos muy mal”, relató el símbolo cementero al programa Salimos Jugando de Radio Zónica, emisora de Argentina.

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