Xalapa, Ver., 3 de octubre.- En el año 2008, el gobierno del estado construyó viviendas para reubicar a damnificados por las inundaciones de ese año en Minatitlán, sin embargo, dichas viviendas nunca fueron entregadas y autoridades municipales dejaron en abandono ese proyecto y jamás se hizo uso de las viviendas al no contar con servicios municipales y los damnificados alegaron que estaban muy lejos de la cabecera municipal en donde habitaban.

El fraccionamiento tuvo un costo cercano a los 30 millones de pesos y como otras acciones del gobierno de Fidel Herrera Beltrán, fue dinero arrojado a la basura, al menos hasta que Flavino Ríos permitió que comunicadores de Minatitlán las ocuparan.

Ahora, ellos exigen al gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares, les regularice las casas que ocupan ilegalmente desde hace varios años.

Hay que recalcar que pese a que diferentes notas hablan de una invasión, la realidad es que las casas estaban totalmente desocupadas, por lo que piden el apoyo del secretario de Gobierno, Rogelio Franco Castán, para que el nuevo gobierno “nos otorgue seguridad jurídica y patrimonial con una vivienda que poseemos en el fraccionamiento El Mariano”.

Los comunicadores le han hecho adecuaciones a las casas que eran para damnificados, las pintaron y las habitan; algunos hasta les pusieron dos y tres pisos.

En un documento enviado a Castán, se indica que no hay impedimento para atender “esta sentida demanda de los periodistas, que como cualquier otro ciudadano veracruzano tiene derecho a contar con una vivienda digna”.

El documento es firmado por Delfina Hernández Domínguez, encargada de la delegación de la Organización de Comunicadores del Estado AC en Minatitlán, quien marca copia de su escrito a distintas autoridades, entre ellas al gobernador Miguel Ángel Yunes y a la presidenta de la CEAAP, Ana Laura Pérez Mendoza.

Estas viviendas fueron gestionadas después de las inundaciones del 2008 en Minatitlán, para reubicar a los damnificados, no obstante, las autoridades municipales dejaron en abandono ese proyecto y el fraccionamiento nunca se entregó al no contar con servios municipales. El fraccionamiento tuvo un costo cercano a los 30 millones de pesos, y como otras acciones del gobierno de Fidel Herrera Beltrán, fue dinero arrojado a la basura.

Las casas fueron ocupadas durante los últimos días del fartídico gobierno de Javier Duarte de Ochoa, cuando los reporteros y sus familias recibieron la autorización del ex gobernador Flavino Ríos, originario de Minatitlán, y del ex director de Tránsito del Estado, Ricardo Orozco Alor.