Acultzingo, Ver., 3 de febrero.- A las seis de la mañana, en medio de un intenso frío, arribaron dos carrozas con los cuerpos de los cuatro artesanos asesinados en Chilapa, Guerrero, en medio de un silencio que inundó por completo el pueblo.

Uno a uno los féretros fueron bajados en la plazoleta de la iglesia que se encuentra a un costado del Palacio Municipal.

Cientos de habitantes se congregaron sobre la carretera federal que comunica de Acultzingo a Tehuacán para acompañar a los deudos en este momento de luto.

En caravana serán llevados hasta la comunidad de Coxolitla de Arriba donde serán velados este día y mañana se ofrecerá una misa de cuerpo presente para después llevarlos a su última morada.