Veracruz, Ver., 13 de febrero.- Aún con norte y el descenso de la temperatura, muchos veracruzanos acudieron al desfile del Carnaval.

A diferencia de los primeros tres desfiles, las gradas lucían semivacías pues fueron pocas las personas que decidieron ir a observar las comparsas y carros alegóricos.

La escasez de personas no menguó el ánimo de la gente, que ataviadas con chamarras y hasta con gorros, sobre todo los pequeños, veían el desfile y uno que otro bailaba para entrar en calor.

Otra diferencia con los primeros desfiles es que las gradas esta vez eran gratis, lo que provocó algunos mal entendidos.

Así, el personal del ayuntamiento buscaba llenar la grada que les habían destinado, diciéndole a quienes pasaban que se podían sentar gratis aún cuando en todo el desfile era igual.

En algunos lugares se escuchaba a personas quejarse de que les cobrarían por el uso de las gradas pero nunca fue posible comprobarlo ya que acto seguido lo negaban y ocupaban los sitios que mejor les pareciera.

Ante la falta de pago, dispuesta por el Comité de Carnaval, algunos de los concesionarios de las gradas ni siquiera se acercaron al sitio o si lo hicieron fue cubriéndose del viento por lo que cuando alguien buscaba al encargado para sentarse no lo encontraba.

A diferencia de las personas que acudían que iban con todo el abrigo bien puesto, quienes participan en las comparsas y carros alegóricos no.

Por ello se podía observar a las bastoneras con sus diminutas faldas caminar a lo largo del bulevar aún cuando el viento impactaba por momentos con fuerza.

La fiesta siguió, aunque el escándalo que pudieron hacer las personas en las gradas semivacías a causa de que es un desfile entre semana y del clima, no fue el mismo que se escuchaba en los primeros paseos.