VARADOS

Quienes fuimos a cubrir la visita del presidente Peña Nieto a Misantla quedamos varados durante horas al concluir el evento; un grupo de manifestantes con solicitudes indefinidas bloquearon el puente de salida, dejando como única opción para regresar a Xalapa la ruta de la Costa (para quienes tuvieron la fortuna de no quedarse encerrado en alguna de las calles), que fue un trayecto sinuoso de cinco horas.

¿QUÉ FUE?

Se trató de un problema local. Sucede que el presidente municipal invitó a grupos afines a su persona al evento del presidente, y dejó fuera a otros grupos representativos, que al parecer fueron apapachados por el anterior presidente municipal.

Durante el evento los invitados de Othón Hernández Candanedo se dedicaron a echarle porras al gobernador (que es afín a los partidos que llevaron a Palacio al alcalde), pero sobre todo a vitorear al propio munícipe, al grado de resultar incómodo para varios de los asistentes; se le pasó la mano a don Candanedo queriéndose adornar y hacerse notar.

EL PRIETITO EN EL ARROZ

Todo iba bien, pues el discurso estatal cambio de tono y quedaron fuera en esta ocasión las bromitas y las exigencias acontecidas en Perote, para dar paso a un discurso institucional lleno de reconocimiento a la labor del presidente. Se notaba la intención de conciliar.

Todo habría salido de manera adecuada de no haber sido por los manifestantes misantecos del puente.

Aunque muchos le dieron la interpretación de una protesta contra una obra federal no fue así; si a alguno de ellos les hubieran preguntado si estaban en contra del calentamiento global, o del uso excesivo del agua para bañarse hubieran dicho que sí; pero insistimos, el tiro era contra el alcalde y su gente.

EL BLOQUEO

Una bióloga desesperada intentó convencer a los rijosos que dejaran pasar tres camiones cargados de abejas, les expresó su preocupación por que los insectos reaccionaran de forma violenta al estar más tiempo de lo habitual encerrados; pero igualito que Gabino Barrera, los manifestantes no entendían razones.

El bloqueo tenía exclusivamente dos razones para permanecer; una era que no salieran los camiones llenos de la gente del alcalde; y la otra es que solicitaban dialogar con Candanedo; quién prefirió irse a esconder al Ayuntamiento y después salir huyendo de Misantla, antes de atender a sus gobernados. Tenemos la certeza de que si el alcalde hubiera tenido los pantalones suficientes para hablar con los manifestantes, o aunque sea con algunos de sus representantes, se hubiera evitado la brutal golpiza con que la policía estatal los retiró del puente.

CHIVO EN CRISTALERÍA

Los errores estratégicos de Othón Hernández Candanedo dejaron después del bloqueo y la golpiza, una sociedad dividida en Misantla. Por lado a un grupo de personas con deseos de desquitarse de los golpes, por otro a los ciudadanos apapachados por el sistema que estarán dispuestos a seguirle echando porras a su benefactor y defenderlo.

Deja además de un dañó irreversiblemente para la imagen del gobierno estatal ante el gobierno federal.

De lo acontecido existe un responsable, y es el munícipe de Misantla.

Es verdad que a la manifestación se colaron algunos militantes de Morena, pero que no se adornen, ellos no los convocaron ni los organizaron; trascendió (así se comentaba entre los habitantes de Misantla) que la gente fue movida por el nefasto ex alcalde Efrén Meza Ruiz, quien se mantuvo atrincherado en una casa cercana a la zona centro de ese municipio, mientras todo transcurría.

LOS MOVILIZADOS
A final de cuentas, respecto a quien los movió, todas son versiones sin confirmar, pues si algo supieron hacer bien los manifestantes es mantener en oculto la mano que meció la cuna.

Desde luego que les infiltraron algunos violentos, pero en lo general los manifestantes actuaron de forma pacífica, incluso los impulsivos a lo más que llegaron fue a insultar a quienes se retiraban del evento.

Ojala que el alcalde misanteco asuma su responsabilidad, porque él fue quien debió haberlo solucionado con el dialogo que solicitaban los propios manifestantes; y no recurrir al amparo paternalista del gobierno estatal; no encontramos el calificativo adecuado para un alcalde que en lugar de atender a su gente, les manda a dar una “madriza”, perdone usted el calificativo, pero ese es el que se ajusta al hecho.

Este es un caso para el Congreso de Veracruz.

POSTDATA

Durante el “sitio de Misantla”, reporteamos, caminamos e indagamos en equipo con el periodista Melitón Morales, director de la revista política de mayor tradición en el estado de Veracruz.

De Melitón sabemos de su constancia y profesionalismo, también de su calidad humana y solidaridad de amigo; y en esta travesía demostró todo ello.

Saludos al gran Melitón y a Paco y Atticus Licona, compañeros en la reporteada… ¡Es cuanto, Joaquín!