El contundente triunfo de Andrés Manuel López Obrador es una noticia de gran impacto internacional y en ese sentido, alguien de amplia visión debe exponer al mundo las bondades del cambio histórico que se avecina, la “Cuarta transformación de la República”. De este tamaño es la encomienda de Marcelo Ebrard Casaubón, hombre inteligente a quien felicito por su designación como propuesta para encabezar la nueva etapa de la diplomacia mexicana, quien estoy seguro recuperará los valores históricos de México ante el mundo y será el incansable defensor de los intereses de los mexicanos ante otras naciones. Mi más sincera felicitación a quien me honra con su amistad. El reto no es sencillo, pero seguramente estará a la altura del momento histórico que a partir del primero de julio se ha comenzado a escribir. Es el principio de un gran gobierno. ¡Adelante Marcelo!