El caso Duarte sigue cumpliendo su función de distractor nacional, mientras el tema ocupa todos los titulares de los periódicos y noticieros, el gobierno federal transita sus últimos días sin que nadie se ocupe de cuestionarle los pendientes políticos.

En Veracruz mientras tanto, se convoca a conferencias para jurar que mediante un mega héroe solitario, se impedirá la libertad de Duarte.

Con tal declaración se difuminan casos bochornosos como el de la búsqueda de la mascota de la madre de Elías Assad Danini, que se perdió (el animal) y para localizarlo se echó a andar todo un operativo policiaco desde la Fiscalía. Trascendió que la localización del perro de Danini se logró torturando a una trabajadora doméstica que recién habían despedido… de eso nada se menciona, no hay declaraciones ni juicios, mucho menos conferencias de prensa para hablar de esos temas.

 

CADA CHANGO A SU MECATE

Es loable y plausible que alguien se ocupe de querer mantener a Javier Duarte encarcelado, muchos veracruzanos lo odian y quisieran verlo hasta en la silla eléctrica. Sin embargo ¿qué hay de los casos de corrupción sucedidos durante esta administración? Están los contratos a las empresas de Pepe Mancha, el saqueo a las arcas del Congreso, los moches que pide la Secretaría de Salud a sus proveedores, los 900 millones con que se privilegió a la empresa que reestructuró la deuda. Nos han prometido meter a la cárcel a los que se fueron y ni siquiera se menciona a los saqueadores actuales; y esos sí son responsabilidad directa de esta administración, pues “lo que fue en tu año, sí fue en tu daño”.

Siguen las declaraciones teatrales sin sustento legal que aseguran tener todo para refundir a Duarte, cuando en realidad no se tiene nada.

Se trata de tapar que ya llegamos al primer lugar nacional en secuestros, que no se sabe quiénes son los constructores de las fosas clandestinas, que la gran mayoría de los homicidios están sin resolver, que los feminicidios aumentan y que el pueblo veracruzano vive en el terror a causa del crimen y la violencia. Nada de eso se remedia a base de salivazos en contra de nadie.

 

EN EL HOYO

Los baches de Xalapa han ocasionado severas críticas en contra de la administración de Hipólito Rodríguez Herrero, y es que los hoyancos están en todas partes.

Por si eso fuera poco, en una declaración pública respecto a ese problema, el alcalde xalapeño trastabillo y además exhibió una candorosa inocencia digna de una quinceañera.

Cuando esto le sucede a un presidente municipal, el equipo cercano intentará blindar el ego de su jefe; para lo cual le endulzaran el oído.

Alguien le dirá que los periodistas lo atacan porque quieren “chayo”; rápidamente desde gobernación le harán creer que las críticas son generadas por grupos inconformes que intenta presionarlo.

Mientras que los demás aduladores le apuntarán que él y solamente él es el mejor alcalde de la historia y que todos hablan por pura envidia.

Pero no, en el caso de Xalapa se está mal gobernando.

Que no le doren la píldora al señor alcalde, tiene fallas, le está quedando grande la yegua y le urge recomponer su Gobierno. Requiere doblegar su ego y confrontar su realidad.

¡Que no lo duerman los cantos de sus sirenas!

 

CHILANGADAZO

Se fue uno de los genios chilangos traídos para hacer florecer a Xalapa. El Tesorero del Ayuntamiento, Roberto Tejero Castañeda, fue relevado por la xalapeñisima Clementina Guerrero García.

Resulta que desde el área administrativa del Ayuntamiento se dejaron escapar muchos recursos federales que tuvieron que ser devueltos sin ser utilizados; y si con los ya otorgados no supieron cómo utilizarlos, menos supieron bajar otros recursos.

Lo peor del caso es que el pretexto fue: “¡Es que nosotros no tenemos a Pepe Yunes que nos baje los recursos!” ¡Sopas! Con razón lo relevaron.

Doña Tula sí sabe de administración pública, es una mujer de carácter y de experiencia, que tuvo las enaguas bien puestas para renunciar al equipo de enfrente. Cuando la metieron al callejón de “la licuadora” de Sefiplan no se prestó para complicidades, eso habla muy bien de ella.

 

SE RENTAN ASESORES

¿Quiénes podrían ayudarle a don Hipólito a salir “del bache” en el que ha caído su Gobierno? Un buen asesor sería don Ricardo Ahued, que hizo un buen gobierno y no se dejó dominar por Fidel Herrera.

Desde luego podría auxiliarlo mucho Rafael Hernández Villalpando, quién fue un extraordinario operador político y se ganó el afecto de los xalapeños de las colonias.

Hay incluso empresarios del sector educativo que conocen muy bien Xalapa, como lo es Carlos García Méndez y Carlos Luna Escudero, dos personajes que le tienen afecto a su ciudad y saben cómo operarla.

¡No te calientes garnacha! El comentario no es para denostar ni para incomodar al señor presidente, aunque sus jilguerillos se encargan siempre de calentarle la cabeza ante una crítica; se trata de sugerir que acepte sus limitaciones y se sume a gente de experiencia que las aminore.

 

 

BOMBERAZOS

Es más, para echarle la mano a Hipólito hasta algunos de quienes trabajaron en administraciones pasadas pueden hacerlo; por citar a algunos ahí están José Luis Larraga Cruz, Óscar Cruz Alexander, Vicky Hernández que tienen buen colmillo y son institucionales.

Estos son algunos nombres al azar, hay varios personajes que pudieran aportar algo para enderezar el barco, algunos más, otros menos; pero ayudarían.

A estas alturas solamente existiría un factor que cerraría el paso a los que saben de los temas municipales, y es que el alcalde se deje asesorar más por la “soberbia y el ego”.

Hipólito ya dio la primera señal de buena voluntad al sumar a Tula Guerrero a la Tesorería, ojalá que así se la siga.