IMPORTANCIA ELECTORAL

Son siete los estados del país que son considerados estratégicos para que el presidente Andrés Manuel López Obrador haya logrado el triunfo, entre ellos desde luego está incluido Veracruz.

Con la suma de los votos de estos estados obtuvo más del 50% de los treinta millones con los que ganó.

Entre esos siete, Veracruz ocupó el tercer sitio de votación, solamente por debajo de los bastiones Morenos de la Ciudad de México y del Estado de México.

¡MANO!

Nobleza obliga y el día de ayer Veracruz fue el primer estado que AMLO visitó siendo ya presidente en funciones (tal y como ya lo habíamos comentado que sucedería con antelación).

Su visita está llena de simbolismos, el primero de ellos es que su presencia haya sido en Xalapa, que es en donde están asentados los tres poderes de gobierno, pero que también es el terruño del Gobernador Cuitláhuac García Jiménez; eso aquí y en China representa un doble espaldarazo.

EL EVENTO

La visita de AMLO fue un evento popular en una Plaza Lerdo sin filtros de Seguridad.

Las banquetas lucían puestos ambulantes que vendían diversos suvenires de Obrador, de Cuitláhuac y de Morena, lo que demuestra que la figura del ahora Presidente sigue siendo muy atractiva para la mercadotecnia.

Poco a poco, familias, simpatizantes y chismosos llenaron la Plaza, se conglomeraron para observar un evento histórico, por primera ocasión la izquierda saldría de Palacio de Gobierno siendo gobernante; sus representantes irían ungidos como Presidente y como Gobernador.

LOS DETALLES

Enmarcando el templete, al fondo, lucía una enorme manta con el logotipo de las tres transformaciones; en el texto impreso se anunciaba el evento como el “inicio de la Cuarta Transformación.”

Entre los asistentes de las primeras filas, estaban ubicados algunos diputados del PRI, “estamos donde debemos estar”, apuntaba uno de ellos.

Entre las últimas filas el diputado mariachi de Misantla, Erik Iván Aguilar López, buscaba llamar la atención. Es el que le dio la espalda a la bancada Morena.

Durante la espera, los nuevos funcionarios estatales y algunos alcaldes daban entrevistas detrás de las vallas; mientras que otros “figurones” como el alcalde de Xalapa, preferían conservarse a distancia y ver los toros desde la barrera.

Dos o tres presidentes municipales, plenamente identificados con “los ausentes”, anduvieron más solos que un Whisky en las rocas, no se le acercaron ni los vendedores de paletas.

EL EVENTO

Tras dos horas de expectación, el Presidente López Obrador y el Gobernador Cuitláhuac García, salieron por la puerta de Enríquez del Palacio, en medio de la algarabía del respetable público que gritaba un “sí se pudo” desde el fondo de sus pulmones.

Ya en el templete, el primero en tomar la voz para el discurso fue Cuitláhuac García, que se arrancó dándole al Presidente un panorama del lamentable estado financiero en que recibe el Gobierno, apuntó que no solamente lo recibieron sin dinero, sino también con compromisos financieros por pagar, que parecen insalvables.

Señaló además la crisis humanitaria que vive el estado; al hacerlo, el grito de “justicia” por parte de los familiares de los desaparecidos inundó el ambiente. Con fotos en alto y lágrimas en los ojos, los integrantes de los Colectivos recibieron el compromiso oficial de localizar a su gente.

ASÍ LO DIJO

Llegó el momento del discurso de AMLO, quién agradeció los dos millones de votos de los veracruzanos y resaltó: “como dicen aquí (Veracruz) en las carreras de caballos, no hubo necesidad de levantar la vara, la ventaja fue mucha, de dos a uno.”

Aclaró de inmediato que él llegó ayer al estado en vuelo comercial, y que no se va a echar para atrás, ya está a la venta el avión presidencial y la flotilla aérea del Gobierno, a cuyos funcionarios les reafirmó el mote de “fifis.”

El discurso fue didáctico y directo, aunque hubiéramos deseado que fuera más político y menos técnico.

Explicó los puntos en los que se sustentará su gobierno.

Despertó la gritería de porras de los asistentes cuando explicó que durante su administración, a los funcionarios de alto salario se los disminuirá, y a los de bajo ingreso se los aumentará: “¡abajo los de arriba, y arriba los de abajo!” fue la frase que enmarco su dicho. No faltó el “me canso ganso”, ni el compromiso por impulsar a Veracruz.

El compromiso con los veracruzanos fue con todas las limitantes que representa haberlo hecho a los dos días de su gobierno, en que (para no desentonar con las frases) apenas “le está midiendo el agua a los camotes.” La intención es firme, de eso no hay duda y siembra esperanza.

Eso sí, con las señales tan claras de que Veracruz será prioridad para el Presidente, AMLO nos dejó a los integrantes del nuevo gobierno estatal, del poder legislativo y a los alcaldes, bien aceitaditos y entusiasmados; por lo menos a los que estuvieron presentes.

POSTDATA:

El equipo de prensa y de vigilancia de Gobierno estuvo con las pilas puestas, facilitaron enormemente la labor de los periodistas.

¡Se agradece! Ahí que les den unas clasecitas a los del Congreso.