¿QUIÉN FUE ZOVEK?

En la película de “*Roma” (chiste: *se refiere a una colonia de la Ciudad de México no al detergente), aparece escasos minutos un personaje que realmente existió, pero que las nuevas generaciones no lo conocieron.

Se trata de Francisco Xavier Chapa del Bosque, el Profesor Zovek, que en la cinta es interpretado por el luchador Latín Lover; vale la pena hacer algunos apuntes en torno al personaje real, por lo chismoso del tema y por la polémica que ha creado ese pincelazo de la historia que da Cuarón.

Chapa del Bosque tuvo su primera gran aparición en 1969, participando en un festival en el Palacio de los Deportes en donde escapó de una camisa de fuerza.

Pero su fama de telépata, hipnólogo, practicante de las artes marciales y especialista en actos de escapismo; se disparó con sus participaciones recurrentes en el programa de televisión “Siempre en Domingo” y con su película “El increíble profesor Zovek”, dirigida por Rene Cardona y estrenada en 1971.

SU ACTO ESTELAR

Zovek se convirtió en una celebridad de sus tiempos, por su acto de escapismo “El Ataúd Egipcio”, para ejecutarlo era inmovilizado con una camisa de fuerza, con cinturones agarrando sus piernas y diversas cadenas; introducido en un sarcófago egipcio, que sus ayudantes cerraban y remataban con clavos, lo rociaban con gasolina (no huachicoleada) y le prendían fuego. Los segundos pasaban lentamente con la caja ardiendo hasta que… ¡las tablas de madera reventaban y nuestro héroe aparecía en llamas dando volteretas por el suelo ante los aplausos del sorprendido público!

SU MUERTE
El profesor Zovek tuvo una fama demasiado efímera, pues murió en 1972 realizando su trabajo.

Aquel fatídico “accidente” lo narró de la siguiente manera La Jornada en marzo de 1998, para celebrar el veinticinco aniversario de su muerte: “Más de cuatro mil personas se habían reunido aquella tarde del 10 de marzo de 1972 en la Plaza de la Cruz de Cuautitlán. Casi eran las 6 de la tarde. Todos esperaban la espectacular llegada del Increíble Profesor Zovek, quien descendería por una cuerda que colgaba de un helicóptero. La presentación tenía por objeto ayudar a un amigo, propietario del Circo de los Hermanos Suárez, que había sufrido la pérdida de su carpa.

De pronto el helicóptero apareció en el aire, se ubicó a casi diez metros de altura, tal como se había planeado, pero cuando Zovek estaba descendiendo por la cuerda, el piloto Javier Merino Arroyo se elevó y empezó a dar vueltas, a una altura aproximada de 30 metros. Colgado de la cuerda, Zovek se balanceaba peligrosamente.

El personal del circo, desconcertado ante lo que sucedía, advertía al piloto. Merino Arroyo, extrañamente, no hizo caso de estas indicaciones. Súbitamente, después de estar suspendido y aferrado a la cuerda por un momento, Zovek se resbaló y cayó en la parte posterior de la fábrica Dispositivos Electrónicos.

Testimonios de un testigo, publicados por diversos medios impresos de la época, señalaban que extrañamente cuando Zovek empezó a descender por la cuerda que pendía del helicóptero, la aeronave comenzó a elevarse. Arriba dio cuatro vueltas. Cuando comenzaba la quinta, Zovek ya estaba hasta el extremo de la cuerda. Fue entonces cuando se desprendió. El mismo testigo añadió: “El helicóptero descendió cerca del sitio donde cayó el profesor Zovek, cuando llegó la policía se elevó y se perdió de vista”.

Esto lo confirmó su hija, Diana, quien asegura: “No llegamos al lugar donde cayó porque estaba alambrado, pero vimos cómo bajó a piso el helicóptero, a escasos cinco metros de mi papá. Vimos al piloto recoger la cuerda, después volvió al helicóptero, se elevó y se fue… la que llegó a auxiliar a mi papá fue una patrulla para llevarlo al hospital”. En el Hospital Civil, a pesar de los esfuerzos de los médicos por salvarle la vida, Francisco Xavier Chapa del Bosque falleció a causa de fracturas en el cráneo, tórax y otras partes del cuerpo.”

LO NEGRO DE ZOVEK

Y es que siempre estuvo presente la sospecha de que fue un asesinato, no un accidente, también circuló desde el inicio la versión de que él entrenaba al grupo de choque del gobierno de Ordaz y Echeverría, llamado “los Halcones”, y que precisamente fue ultimado para callarlo.

Parte de esto es lo que alude Alfonso Cuarón en su filme.

De hecho el “accidente” se dio solamente nueve meses después del “Halconazo” del jueves de Corpus (también registrado en la Película).

Aunque tanto la viuda como los hijos de Zovek han negado que el escapista haya entrenado a los Halcones, Cuarón plantea en su película lo que vox populí ha dicho durante muchos años, y “vox populí, es vox Dei.”

MÉXICO BÁRBARO

Sin querer queriendo Alfonso Cuarón vuelve a abrir una herida que no ha sanado en la historia de México, la del grupo de los Halcones que masacraron a los estudiantes tanto en 1968 como en 1971.

Lo hace en un país en donde los comandos paramilitares siguen existiendo, o al menos así se ve y se siente; en donde hay heridas más frescas como Ayotzinapa, Tlataya y muchas otras.

Roma nos confronta en un momento histórico de un México que le urge un cambio de estrategia; en donde deberíamos pasar de la confrontación armada que ha dejado miles de muertes a la eficacia de la ley que no ha sido aplicada; pero que por desgracia es un país que tiende más a la militarización de la Seguridad Publica, que a cambiar el rumbo.

¡Ah que Cuarón! de qué manera tan indirecta reabrió un tema que muchos presidentes han evadido, que solamente Ernesto Zedillo, siendo Secretario de la Sep intentó contar en los libros de texto, pero que después tuvo que quemar la edición; además de pedir disculpas al ejército para poder ser candidato a presidente.

¡Ah nuestro México!