En ideólogo de pacotilla está convirtiéndose la nueva faceta del doctor López Gatell, de plano ya abandonó el disfraz de científico que lo adornó al inicio de la pandemia y fue desdorándose en la medida de su lamentable conducción de la estrategia anti-Covid19.

Para nadie es un secreto que en materia de esa estrategia, nuestro país figura entre los últimos, las lamentables cifras de contagios y defunciones.

Ya en ocasión anterior López Gatell resbaló feamente cuando atribuyó motivaciones políticas al movimiento de protesta de padres de niños con cáncer en protesta por el desabasto de medicinas, ahora reincide al filosofar sobre el uso del cubrebocas convertido dijo en “el instrumento con el que las personas egoístas y los grupos sociales egoístas, trataban de echarle la culpa a los demás”.

Es decir, intenta justificar su inicial resistencia al uso del cubrebocas con desfiguros sofistas, pese a que la Organización Mundial de la Salud y científicos de reconocida probidad recomiendan su uso, como indumentaria obligada para evitar en lo posible el riesgo de contagiarse.