Más pronto que tarde empezaremos a lamentarnos no haber permitido la introducción de las redes de conducción del gas natural en Xalapa, visto el elevado incremento que paulatinamente ha venido teniendo el gas LP (según la Comisión Reguladora de Energía, CRE, el precio actual del Gas LP es 27.2 por ciento más caro que en septiembre del año pasado). Así seguirá ocurriendo mientras no se estabilicen los precios internacionales del Propano, uno de los compuestos del Gas LP.

Fue buena la intención gubernamental de establecer el control de precios del Gas LP, pero con cálculos erróneos que lo han demeritado, dejando sin efecto el intento de Gas Bienestar para reducir los precios al consumidor. No pintan bien las cosas para esta empresa gubernamental de nueva creación, pues su subsistencia depende de aumentar la cuota del subsidio destinado a sostenerla.

Los conocedores recordaron al gobierno la correlación del precio del Gas LP con las incidencias del mercado internacional, lo cual complica la política de control de precios en el mercado interno, salvo que se adopte la política de subsidiar el precio a la usanza de los años setenta, pero el presupuesto federal ya no alcanza para tanto.