A partir del año 2000, cuando el PRI perdió la presidencia de la república, se ha hecho costumbre convocar a realizar reformas dentro de ese partido porque, dijeron en aquel año, había dejado de “dialogar” con el pueblo olvidándose de los compromisos populares; tal se repitió en 2006, cuando se aseguraba estaba a punto de regresar a Los Pinos, y lo mismo esgrimen ahora quienes promueven la formación de una Corriente Nacional de Opinión y Expresión Política, Fernando Lerdo de Tejada y Jaime del Río. De no hacerlo, dicen, corren el “riesgo de desaparecer” y cuando insisten: “no es contra Alito (Alejandro Moreno, dirigente nacional priista) queda en claro precisamente que no están de acuerdo con la actual dirigencia y no le guardan confianza pues, insisten, “necesitamos un CEN del PRI que se dedique de tiempo completo a la renovación del partido”. Sin decirlo, queda claro que no tienen confianza en que Alito mantenga una posición realmente oposicionista en la Cámara de diputados, por lo cual proponen crear “un Observatorio de Militantes para el Enlace Legislativo”, para dar seguimiento a la agenda legislativa del PRI y establecer “frenos y contrapesos al ejercicio autoritario del poder de Morena y sus aliados” y evitar “acuerdos vergonzosos”. ¿Le conocerán algo al tal “Alito”?