Por Agustín Contreras Stein

 

 

EL PRESIDENTE de México, envió, en tiempo y forma, el informe de actividades correspondiente al quinto año de administración federal.

 

¿Qué es lo que queda después de este acontecimiento?

 

Pues nada, salvo el enorme vacío de un gobierno, que por más esfuerzos que ha hecho, no ha logrado concretar demandas, principalmente, en el orden, la paz y la tranquilidad de su pueblo.

 

Y esto, desde luego, que no es, solamente, una culpa que deba cargar solo, pues en los mismos Estados de la República, la ansiada seguridad, ha sido una de las principales demandas que no se han cumplido.

 

Hay, cierto, muchos otros rubros que son, de la misma manera, importantes, como es la estabilidad económica, el empleo y la lucha permanente en contra de la desesperada pobreza, la cual no desaparecerá mientras exista la preocupación capitalista por mantener los diferentes niveles económicos.

 

Así pues, el informe, no trascendió como se hubiera querido en estos tiempos de grandes preocupaciones para todos los mexicanos.

 

No hay, en el documento que se ha dado a conocer, un avance significativo en alguna área del gobierno, pues mientras exista inseguridad, pobreza y una alta división de clases, partiendo de lo económico, difícil se podrá concebir alguna ruta de crecimiento en todo el país.

 

La inseguridad y la corrupción, que sin duda parten desde lo más alto del poder político y económico de la nación, así como el dejar hacer, dejar pasar, en lo que se refiere a los grandes robos del patrimonio estatal y nacional, se pone en evidencia una grave pobreza de mando y estabilidad gubernamental, al grado de que surge voces en el sentido de que hasta la gobernabilidad se puede presentar, si no se atienden, de inmediato las grandes demandas del pueblo mexicano.

 

El informe, es el cúmulo de actividades del gobierno federal, en el transcurso de un año, que uno a uno, van englobando el resultado final de un sexenio que se aproxima rápidamente, pero esto no quiere decir, que tales resultados, contenidos en el documento entregado al Congreso federal, pueda contener las acciones más importantes que el pueblo ha estado reclamando constantemente.

 

Una razón más de que el informe no contiene mucho de lo que demanda el pueblo, es que ni siquiera el mismo Ejecutivo Nacional, acudió a entregarlo, sino se que hizo por terceras personas, pues hasta el mismo Secretario de Gobernación, se declaró incompetente, ante la representación popular, al haber enviado, ahora a un Subsecretario, para cumplir con este deber constitucional del Presidente, lo que significa, a la vez, una falta de atención a la misma ciudadanía de este país, que sin duda alguna, esperaba que fuera el mismo Presidente de la República, quien se presentara ante los diputados e hiciera la entrega personal, directa, de un documento que es la suma de lo que se ha realizado durante un año de gestión.

 

¿Será pues, que el Presidente, como el Secretario de Gobernación, quisieron evitar la pena de llevar ante la presencia de la representación popular, un informe carente de resultados para el pueblo?

 

¿O es que la actividad política de estos tiempos, podría haberles sugerido no presentarse en un acto que por sí solo es republicano?.

 

Vaya Usted a saber, cual fue la verdadera razón, lo que sí fue evidente es que ni el Presidente ni el Secretario de Gobernación, quisieron comparecer.

 

Así se cumplen, prácticamente, cinco años de gobierno, aunque todavía falten algunos días para que se inicie la recta final de este gobierno, que a estas alturas de la administración federal, ya tiene cola que le pisen y esto pueda ser el reflejo, más tarde, de una nueva alternancia, a la que, por otra parte, tienen miedo miles de mexicanos.

 

El país, por ahora, permanece complicado en todos los sentidos, pues a nivel político, hay mucho que extraer y analizar. En materia económica, ni se diga, pues en todo el territorio hay seria preocupación por el futuro que les espera al no ver, de ninguna manera, bases fuertes para una recuperación económica.

 

La inseguridad y la corrupción, dos temas que por sí solos, representan los retos más importantes para los nuevos gobiernos, en el entendido que no será tan solo el próximos sexenio, sino dos o más, los que tengan que enfrentarlo.

 

 

Y HABLANDO DE LA POBREZA y la extrema pobreza que existe en todo México, aunque muchos quieran ocultarla con cifras maquillas, las acciones del Gobierno federal, como las que logran realizar en los gobiernos estatales, no han pegado por completo, aunque exista, de alguna manera, importantes esfuerzos que realizan las dependencias que corresponden a este sector.

 

En Veracruz, los programas sociales tienen esa responsabilidad de hacer bajar los índices de pobreza y poder generar un permanente estado de tranquilidad entre la gente que menos tiene y que sufre diariamente por subsistir.

 

Por eso, hay que aplaudir el trabajo que se lleva a cabo por los responsables de los programas sociales, como corresponde a la Sedesol, que en Veracruz, una importante presencia, aunque mucho se diga, pues, que dichos programas no son soluciones adecuadas a la pobreza, sino simples coadyuvantes o algunos mejorales para un gran problema que día a día se convierte en el gran monstruo que en el futuro nadie pueda detener.

 

Pero mucho se hace y se hace bien, pues como afirma la Delegada de Sedesol federal en Veracruz, Anilú Ingram Vallines, que de acuerdo a la última evaluación que se dio a conocer, apenas el pasado miércoles, en Veracruz la carencia alimentaria bajó 8 por cierto, de 30 a 22 puntos. Veracruz es el 4° lugar en disminuir la carencia alimentaria gracias al esfuerzo de todos, porque de alguna manera,  todos abonan para su solución.

 

Esto quiere decir, que en términos generales, tanto los programas sociales, como la misma actividad que se desarrolla en cada una de las dependencias encargadas de estos problemas, están pegando, o haciendo que surtan sus efectos, lo que de alguna manera, hay que reconocer que no todo esta perdido, sino que hay acciones, interés y voluntad para terminar, algún día, con estos negativos extremos de la vida nacional.

 

 

QUIÉN DEMOSTRÓ QUE SÍ PUEDE, es sin duda, el Senador veracruzano, Héctor Yunes Landa, quien apenas ayer, también informó a la población veracruzana, de la actividad que vino desarrollando durante el reciente año de su gestión.

 

Si pudo, sería la mejor afirmación, aunque su actual lema político, se diga que sí puede, porque de esta manera, denota tener, todavía, presencia política en el Estado, para buscar, de nueva cuenta la candidatura de su partido, el PRI, para la gubernatura del Estado.

 

Aunque no ha dicho claramente para que puede, en realidad, lo que se puede advertir en su mensaje político, es que todavía está vivo y que puede disputar, por ello, la candidatura de su partido, con su compañero en la bancada priista del Senado, Pepe Yunes.

 

De cualquier manera, el asunto parece recuperar la importancia que tiene, tratándose de un proceso electoral de grandes dimensiones, como es el que se aproxima para el próximo año, pero en el cual, desde ahora, parece haber definiciones, por lo que toda actividad política de Héctor Yunes, podría caer dentro de la consideración de una mera estrategia política a favor del político de Perote.

 

 

Y MAÑANA, aquí nos encontraremos, si otra cosa no sucede.

 

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