El senador Ricardo Monreal no aparta el dedo del renglón veracruzano, en este caso para destacar lo que señala como una injusticia por la detención de seis jóvenes acusados por el delito (“ominoso, inconstitucional”) de ultrajes a la autoridad, “me da tristeza que esté sucediendo esto en Veracruz”: así lo expresó desde Pacho, Veracruz, enclave del penal del mismo nombre. Ya conocemos las pretensiones políticas del senador zacatecano, pues ha hecho pública su aspiración por ser candidato de Morena a la presidencia de México en 2024; también estamos enterados que no aparece en el horizonte más cercano al presidente, por lo cual su pretensión se antoja plena de abrojos, y sin embargo insiste en que estará en las boletas electorales de la referida elección, como candidato de Morena, dice. Confía en convencer al presidente que es una buena opción, aunque no está de acuerdo en el procedimiento de las encuestas (del modelo de Morena) pese a que López Obrador se inclina abiertamente por ese procedimiento; así las cosas ¿por qué insiste Monreal cuando el dedo selectivo ha apuntado directamente hacia Claudia Sheinbaum? Hablamos de un político curtido en la salmuera electoral, no es improvisado en esas lides y por lo mismo debemos presumir que sabe su cuento, porque no le pasa inadvertido el largo tramo que falta por recorrer ni la veleidad de las circunstancias, pero mientras un tren no llega a su destino, en el trayecto cualquier cosa puede suceder. Mientras, hace presencia en el territorio nacional y en este caso acude en defensa de seis jóvenes cuyas vidas han sido severamente trastornadas al permanecer encarcelados en base a un delito “inconstitucional”, como califica al de “ultrajes a la autoridad”, iniciado y puesto en vigencia por el gobierno estatal. Monreal sabe de leyes, ni duda cabe, y su actitud la manifiesta en una entidad donde gobierna su partido, Morena, con lo cual descalificaría cualquier pretensión de atribuir su dicho a animosidad política. Solo que, en esta aldea, respecto a la “inconstitucionalidad” del delito en comento, desde las mil y una asociaciones de abogados, desde ningún partido de oposición se escucha ni un lamento ni protesta, ¿acaso efectivamente ese delito de ultraje a la autoridad no incurre en violación constitucional y Monreal está equivocado? Nada nuevo bajo el sol: “que se aplique la ley en la parcela de mi vecino, no en la mía”.