Es triste la noticia, lamentablemente confirmada acerca del deceso del Arzobispo de Xalapa, Mons. Hipólito Reyes Larios, a causa de una hemorragia interna, según informa el lacónico comunicado del Padre José Manuel Suazo Reyes.

La pérdida física de Reyes Larios es dolorosa ausencia para los fieles católicos de la entidad, particularmente de la diócesis Xalapeña; es también una baja sustantiva para la grey católica de México, que sin duda extrañará sus sabios y reconfortantes consejos dominicales. Hombre prudente y de fino trato, el obispo Hipólito Reyes llevó con singular gallardía los destinos de la Diócesis a su cargo, su muerte, o mejor, su tránsito hacia lo desconocido, deja un vacío en el sentimiento de quienes tuvieron oportunidad de escucharlo en sus homilías semanales. Descanse en paz.