En realidad, aunque MORENA es un partido registrado como tal en 2014 cuenta con la experiencia de los cuadros emigrados desde el PRD, es decir, es una transferencia de militantes curtidos en vivencias previas, desde la formación del Frente Democrático Nacional (FDN) en 1988, metamorfoseado en PRD en 1989.

Fue durante la década finisecular cuando el PRD definió su camino a seguir en busca del poder con una estrategia de intransigencia ante el gobierno de Salinas de Gortari, quien no tuvo alternativa y se vio obligado a convenir con el PAN, cuya estrategia colaboracionista le sirvió ganándole la partida al PRD que tantas expectativas despertó en 1988. MORENA abreva de duras decepciones en su faceta de PRD, pues en la elección intermedia de 1991 el Sol Azteca vio reducida su votación respecto a la obtenida por el FDN en ¨88, y más aún en la elección presidencial de 1994 con Cárdenas otra vez de candidato.

De esas experiencias ha echado mano MORENA para no repetir errores, de allí el prurito por crecer territorialmente a como dé lugar y ¡vaya que lo está consiguiendo!