Para nada pasa desapercibida la representación presidencial en la persona de Marcelo Ebrard a la toma de posesión del nuevo gobernador de Zacatecas, David Monreal, hermano de Ricardo, el Coordinador de los senadores de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política del senado.

No muy lejos de aquella zona geográfica se encontraba el presidente López Obrador, aunque en otra entidad federativa; simplemente, se entiende que no quiso ir, pero aprovechó para jugar con las expectativas pues Ebrard, igual que Monreal, pretende la candidatura presidencial por Morena en 2024, aunque a diferencia de Ebrard, quien sí fue incluido entre “las corcholatas”, el zacatecano no cuenta con la anuencia del “destapador”.

Previo a la ceremonia de asunción desayunaron Monreal y Ebrard (sin David), se tomaron la foto y elevan los decibeles de la especulación, porque, como se acomoden las circunstancias al final podrían caminar juntos en la borrascosa búsqueda de la candidatura, dentro o fuera de Morena.

Sin duda, el colmillo político de López Obrador así lo avizora y está tentando el agua a los tamales enviando el subliminal mensaje como diciendo “los tengo bien checados”.