Por Filiberto Vargas Rodríguez

 

Prefacio.

Y de pronto, ese monstruo que había pasado dormido casi un año, empieza a despertar. *** En la sesión de la diputación permanente de este martes, la bancada del PRI en el Congreso local presentó una iniciativa de reforma al Código Penal de Veracruz, para sancionar el delito de “prevaricación” (según la Real Academia Española, “delito consistente en que una autoridad, un juez o un funcionario dicte, a sabiendas, una resolución injusta) con hasta 10 años de prisión, multas e incluso la inhabilitación del cargo a los responsables. *** Llaman la atención varios detalles de esta propuesta. En primer lugar, coincide con el reclamo que hiciera Javier Duarte desde su encierro en la capital del país. En segundo lugar, que quien la haya presentado sea el diputado Armando López Contreras, personaje plenamente identificado con el proyecto político del senador Pepe Yunes Zorrilla. *** La reforma considera que incurriría en este delito aquel servidor público que “no ordene la libertad de un imputado, decretando su vinculación a proceso, cuando sea acusado por delito o modalidad que tenga señalada pena no privativa de libertad o alternativa; o prolongue la prisión preventiva por más tiempo del que como máximo fije la Ley”. Ese es el caso de todos los exfuncionarios estatales *** La iniciativa podría ser parte de los acuerdos que no se divulgaron pero que provocaron que Javier Duarte suspendiera su dieta.

 

* * * Sí, es menester admitir que se trata, como muchos dicen, de una “fotografía instantánea”, que la circunstancia política de ayer no es la de hoy y tampoco será la de mañana. Pero tampoco podemos perderla de vista. Debemos seguirle la pista para detectar dónde y por qué razones toma un rumbo definitivo.

Lo cierto es que, a diferencia de hace apenas unas semanas, cuando la contienda por la Presidencia parecía destinada a un duelo entre el abanderado de Morena (Andrés Manuel López Obrador) y cualquiera de los candidatos de la alianza PAN-PRD, hoy el que está arriba del ring para defender la corona es el PRI, a pesar de que no ha definido aún a su candidato.

La mal llamada “guerra” contra el PRI a la que convocó el dirigente panista Ricardo Anaya no es casual. El “joven maravilla” entiende que la estrategia del Presidente Enrique Peña Nieto lo está debilitando y, en una medida que luce desesperada, trata de convencer a sus correligionarios de que la ofensiva no es contra él, sino contra todo el partido y, acaso, incluso contra las fuerzas aliadas.

En esa confrontación, que se trasladó a la arena legislativa, los que se han mantenido al margen, en espera de definiciones, han sido los gobernadores emanados de Acción Nacional.

En el portal “24 Horas”, en su columna “¿Será?”, lo perciben así: “El PAN, a oscuras. Nos dicen que ya están pensando en entregarle un premio a Ricardo Anaya… y es que no se explican cómo es que ha resistido ante tantas críticas y reclamos desde fuera y dentro de su partido. El llamado Joven Maravilla manoteó y amenazó, primero con expulsión y luego con sanción. Y aún más, nos platican que entre los gobernadores albiazules comienza a perder fuerza y que la discrepancia con el gobernante de Durango, José Rosas Aispuro, quien no ve mal el perfil de Raúl Cervantes para ser fiscal general, es la punta del iceberg. Lo que pasa es que, como son de disciplinados los panistas, incluidos los gobernadores, están aguantando antes de inconformarse públicamente. A ver quién será el próximo mandatario local en expresar su desacuerdo”.

Ese parece ser el caso del mandatario veracruzano, quien a pesar de mantener acuerdos con el dirigente nacional de partido albiazul, procura mantenerse al margen del conflicto que hoy lo tiene contra las cuerdas pues, por otra parte, el gobernador tiene su propia estrategia y sus propios acuerdos con el gobierno de Enrique Peña Nieto.

En la columna “Confidencial”, del periódico El Financiero, lo plasman claramente:

“Gobernadores azules se apartan del pleito. Nos dicen los propios diputados federales panistas que, por el mal ambiente político que se ha generado en el Palacio Legislativo con el PRI, los gobernadores de su partido decidieron acudir directamente con el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, para cabildear sus respectivos presupuestos para 2018. Aseguran que los mandatarios ya se lo plantearon al propio Ricardo Anaya, presidente de su partido, ante el escenario que ha desatado su pleito con el gobierno y el priismo. El dirigente les dio luz verde para trabajar por su lado”.

El tema no es menor, si se toma en cuenta que hoy por hoy la carta más fuerte para representar al priismo es, precisamente, el secretario de Hacienda.

La debilidad de Ricardo Anaya es más que evidente, y la más fuerte contendiente en el PAN por la candidatura presidencial, la esposa de Felipe Calderón, está haciendo un llamado a los grupos dentro de ese órgano político para que no se dejen arrastrar a una confrontación que terminará desgastándolos.

En “Frentes Políticos”, de Excélsior, lo explican así:

“Queja inútil. Dice Margarita Zavala que sus contrincantes políticos se aprovechan del mal momento que vive el PAN, inmerso en divisiones internas. La falta de un presidente de tiempo completo, así como también de la indefinición de candidaturas para las elecciones de 2018, han provocado que el blanquiazul se encuentre vulnerable ‘con lo cual se beneficia al PRI’, afirmó Zavala. La panista aseguró que dicha problemática repercute en el avance electoral del PRI y Morena. Recalcó que Ricardo Anaya debe renunciar a la presidencia del PAN por ser parte de la división”.

Y en ese mismo periódico, el analista Jorge Fernández Menéndez explica el trasfondo que se percibe en el pleito del dirigente nacional del PAN:

“Anaya, al no abrir ningún espacio a sus adversarios internos, ha generado una crisis en el panismo cuyas dimensiones no se terminan de vislumbrar. No se trata sólo de un grupo de senadores que rompen con el presidente del partido, sino también de varios gobernadores y de personajes con presencia y peso como Margarita Zavala y Rafael Moreno Valle, además de Gustavo Madero y otros con los que ya había roto en el pasado. Esta crisis, hay que insistir en ello, no deviene de diferencias respecto al fiscal general de la República (diferencias que existen y que tampoco tuvieron espacio para ser analizadas y canalizadas), es una crisis que viene incubándose desde que el PAN decidió sus candidaturas para los comicios del 2016 y se desencadenó cuando ganó siete gubernaturas ese año y Ricardo sintió que la candidatura era suya, excluyendo a los demás jugadores”.

En ese entorno, con la indefinición en la Cámara de Diputados, bloqueada por los aliados de Ricardo Anaya, el dirigente panista apresuró la ratificación del acuerdo que da forma a lo que se bautizó como el “Frente Amplio Democrático”, que en los hechos es la alianza del PAN, el PRD y, de última hora, Movimiento Ciudadano, luego de que Dante Delgado no alcanzó los acuerdos que esperaba con López Obrador.

Esta alianza plantea que para el 2018 el PAN proponga a los candidatos en los estados de Veracruz, Yucatán, Puebla y Guanajuato; que el PRD aporte a los abanderados de Morelos, Ciudad de México, Chiapas y Tabasco, mientras que Movimiento Ciudadano lleve mano en Jalisco.

La candidatura a la Presidencia –se plantea hasta hoy- sería para un panista, pero de seguir desgastándose ese partido, de pronto el PRD podría sacar el as que guarda bajo la manga: Miguel Ángel Mancera.

Pero el PRD tiene sus propios infiernos. Andrés Manuel López Obrador le está provocando gigantescos huecos al partido del Sol Azteca, principalmente entre los grupos que ven en la alianza con el PAN una especie de sometimiento y una traición a los principios de ese organismo político.

En esas circunstancias, se ve complicado que el gobernador de Veracruz construya sus propios acuerdos con el Presidente. Aquello de que “yo hago ganar a tu candidato presidencial si tú me cedes la gubernatura”, cada vez se ve más complicado.

La principal razón para objetar un acuerdo de ese tipo, es que en la Ciudad de México no confían en la palabra del veracruzano.

Dicen que “quien traiciona una vez…”.

 

* * * Epílogo.

 

¡Caray! Eso de los tiempos y las circunstancias no se le da bien al gobernador de Veracruz. Justo este martes, cuando les tomaba protesta a las integrantes del Consejo Consultivo y Social de las Mujeres, cuando hablaba de que el reto es “avanzar hacia otros espacios de equidad y, sobre todo, de seguridad y certeza jurídica para ese grupo poblacional”, justo ese mismo día, en el municipio de Fortín de las Flores, a un costado de la carretera que con Fortín Viejo, a la altura del puente San Miguel, fue encontrado sin vida el cuerpo de una mujer cuya edad fluctuaría de entre los 30 y 35 años, atada de los pies. *** No vaya a salir, para variar, con que la víctima “andaba en malos pasos”.

 

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