La polarización político-social que se está adueñando de la confrontación político-ideológica inducida desde el mando presidencial está ampliando la gama de esa pugna al incluir entre “los conservadores” a la periodista Carmen Aristegui que se mantenía en su solitario pedestal de periodista independiente. Ese lance sucedió a raíz de la publicación en Proceso y en el portal Aristegui Noticias de un reportaje en el cual se alude a los hijos del presidente con el encabezado de “Sembrando Vida y la fábrica de chocolates”, donde se plantea que se benefician con el programa Sembrando Vida para favorecer a su fábrica de chocolates “Rocío” “No es cierto”, dice el presidente al momento de emprenderla contra Aristegui calificándola de “conservadora” y simultáneamente haciendo saber que ella no está en la línea de la CuartaT. Como es posible observar, el ambiente se caldea cada vez más, y en la medida que avanza el tiempo, si los acontecimientos no se acomodan al proyecto la radicalización será más acentuada. Por ahora, el enfrentamiento incluye a “los conservadores”, a la UNAM, a la U de G, al CIDE, al ITAM, a Reforma, a Carmen Aristegui, a Krauze, a Aguilar Camín y muchos etcéteras más que se irán acumulando en una procesión de alarmante escalamiento. En tiempos previos a la Revolución de 1910 alguien preguntó ¿quién atempera la discordia? La respuesta estuvo a cargo de la realidad.