Por El Tlacuilo

 

 

Caligula

 

Hace años, al PAN de Pipo y de Cambranis llegó un joven con sobrepeso, cabello largo y enamorado de una joven militante del Partido Acción Nacional veracruzano. Pronto lo adoptaron y le apodaron “He-man”. Muchos años lo mantuvieron con bajo perfil, detalle que a He-man no le incomodaba pues su mayor virtud es la sumisión.

Pero a cada capillita le llega su fiestecita y a Sergio Hernández Hernández le llegó su gran momento. No solamente fue diputado local plurinominal sin gran merecimiento (más que el de ser talachero), sino que lo designaron presidente de la Junta de Coordinación Política de la LXIV Legislatura ¡Aplausos!

“Quién nunca tuvo y logra tener loco se quiere volver”. Sergio Hernández ha hecho uso indiscriminado y opaco de los dineros del Congreso, apoyándose en la absoluta complicidad del secretario de Servicios Administrativos y Financieros Carlos Fuentes Urrutia. Muchos de los desvíos de recursos han servido para el proselitismo personal de “Sergio el bailador” quién a través de sus Casas de Enlace pretende reelegirse por un segundo periodo como diputado plurinominal.

 

La telaraña

 

Sergio tiene una ventaja que no tuvieron sus maestros Pipo Vásquez y Cambranis cuando poseyeron al Congreso en sus manos, y es que cuando “los Pipos” eran los que movían el pandero del Legislativo, todo el poder del Ejecutivo lo tenía entonces el PRI, pero hoy lo ostenta el PAN y se está aprovechando bien.

Desde un principio los operadores político azules “chamaquearon” a los Coordinadores de las fracciones de oposición. Tanto Juan Nicolás Callejas Roldan (que al perecer lo único que heredó de su padre fue el nombre y apellido, porque de habilidad y colmillo político no ha demostrado nada), como Amado Cruz Malpica creyeron el acuerdo firmado, mediante el cual se establecía el compromiso de fragmentar en tres periodos la presidencia de la Jucopo, tal como lo establece la ley. El primer turno sería del PAN el segundo periodo de Morena y cerraría el PRI; los firmantes quedaron conformes creyendo ingenuamente que estaban en los tiempos de la negociación y los acuerdos; los pobres hombres ignoraron que hoy se vive el momento de la imposición la autocracia. Así que los meses que para ellos eran de espera, para los poderosos que sostienen a Sergio Hernández eran solamente ganar tiempo para operar una chicanada que les permitiera conservar el control del poder legislativo.

El PAN durante estos diez meses les habló al oído a varios diputados de oposición para anexarlos a sus filas, algunos escucharon el canto de las sirenas y se integraron a la fracción panista, otros conservaron la dignidad y se negaron a la incongruencia.

 

Consummātum est

 

Llegó el tiempo de ley para que el PAN entregara la Jucopo a Morena; tendría que haber sido el pasado día 5 de septiembre pero no lo hizo. Una vez más los priistas y los Morenos pecaron de “ingenuos”, pensaron que solamente se trataba de un reloj descompuesto, pero no, el PAN preparaba su último movimiento para no entregar el control del Congreso. Estaban a punto de convencer a dos diputados a unirse a su bancada, lo que les permitiría sumar 21 integrantes, suficientes para conservar la presidencia de la Jucopo durante los dos años.

La traición al PRI se dio en su cúpula, la Secretaría General de ese partido y también Secretaria de la Mesa Directiva del Congreso, Regina Vázquez Saut, fue la que dio la última puñalada por la espalda a Callejas Roldan. Con ella se llevó a Basilio Picazo Pérez, quien a principios de este año, junto con su hermano Benito propinaran una brutal golpiza al aspirante del PAN a la alcaldía del municipio de Coahuitlán. Suponemos que con esta felonía que hizo a Juntos por Veracruz ya se ganó el perdón y el olvido por ese tema y por los otros expedientes criminales que trae pendientes, como el del asesinato del ex síndico de Coyutla, Miguel Alfonso Vázquez, y las amenazas de muerte a la reportera de Diario de Xalapa, María Elena Ferral, a quien textualmente dijo: “Te vamos a levantar”.

Ahora este cacique goza de la protección del “altísimo”.

 

Zurcido con picahielos

 

La operación fue grotesca, no se tejió fino, las puntadas realizadas para conformar la mayoría en el Congreso local para el PAN son semejantes a las del “Prometeo” creado por el doctor Frankenstein. Sin embargo a final de cuentas el PAN está por retener la Junta de Coordinación política y con ello todas las posiciones administrativas claves del Congreso, con ello también seguirán teniendo el control sobre los recursos financieros y la hegemonía política del Legislativo.

Todo sucedió ante “las narices” de los dos coordinadores de las Bancadas que ocuparían la Jucopo. Les vieron la cara de… ingenuos y les arrebataron la posibilidad de participar en la repartición del pastel. Ocurrió con la misma facilidad que se le quita un dulce a un niño.

 

Lo que sigue

 

Difícilmente las bancadas de oposición lograran que el PAN abandone la presidencia de la Jocupo, tuvieron un día clave para hacerlo pero no mostraron la capacidad para lograrlo. Su ingenuidad fue evidente y su falta de visión los dejo como mascota de carnicería, viendo la carne y… Bueno lo restante ya se lo sabe usted.

La respuesta a tal imposición por parte de Amado Cruz, Callejas Roldan y Fernando Kuri ha sido demasiado tibia, se limitaron a dar una desangelada conferencia de prensa en donde los tres unieron sus lágrimas y sus gemidos.

A los opositores del PAN se les ve con miedo de enfrentar al poder, sin una idea clara de cuál sería la estrategia legal para hacer frente a la imposición del presidente que retiene la Junta de Coordinación Política, a quien por el momento no reconocen, pero que con el paso del tiempo tal vez aceptaran y doblaran las manos ante la soberanía que respalda a Sergio Hernández.

Callejas y Amado se “oponen” sin respaldo político, pues ni Ochoa Reza ni Andrés Manuel han metido las manos a su favor, mucho menos lo han hecho sus Senadores y sus diputados federales.

Ahora sí, por primera vez no metieron ni las manos y ni en defensa propia evitaron la caída ¡La política y el respeto a los acuerdos agonizan! Réquiem por ellos.