Ciudad de México, 17 de septiembre.- La pena de muerte en Sin­gapur le intrigaba de tal ma­nera al cineasta Boo Junfeng que decidió hacer una pelí­cula al respecto.

Pero era todo lo que te­nía, así es que comenzó una investigación a espaldas del gobierno de su país.

La investigación fue una parte muy difícil, porque aunque había cierta litera­tura sobre el tema, yo que­ría hablar con individuos relacionados con la condena de muerte y lo tenía que hacer sin que el gobier­no de Singapur se enterara, porque era un tema muy sensible”, expre­só Junfeng en una videocharla.

El resultado de esa bús­queda llegará el próximo viernes a la cartelera con Aprendiz, un drama que na­rra la vida del joven Aiman trabajando en una correc­cional en Malasia, donde se convertirá en aprendiz del verdugo principal, aun sabiendo que ejecutó a su padre.

La pregunta ahora será: ¿podrá Aiman dejar de lado las diferencias con su hermana y superar su conciencia para posible­mente volverse el siguiente ejecutor?

“Normalmente la gente en Singapur está a favor de la pena de muerte, son le­yes muy estrictas que man­tienen muy baja la tasa de crímenes.

Por eso decidí abordar­lo a través de esta pelícu­la, dando mi punto de vista y por eso decidí irme por la ficción y no por el docu­mental”, precisó el realiza­dor, quien estrenó su cinta en mayo pasado dentro de la sección Una Cierta Mirada del Festival de Cannes.

Para mí era muy importante que la cárcel no solamente fue­ra un lugar físi­co, sino también sicológico”, compartió el ci­neasta, quien recordó que parte de la película se fil­mó en Australia y Alemania, además de Singapur.

Finalmente, el director se mostró emocionado porque su trabajo se pueda ver en un país tan lejano y ajeno en costumbres como México.

Estoy muy contento de que le den una oportuidad al cine de Singapur y de que la aventura de hacer cine te de éstas sorpresas”, concluyó.

Agencia