Madrid, 20 de septiembre.- La tensión política entre los gobiernos de España y Cataluña (noreste del país) creció hoy por las detenciones de 14 altos cargos catalanes por la preparación del referéndum de independencia del 1 de octubre.

La consulta que el Tribunal Constitucional ha suspendido pero que el gobierno catalán mantiene programada causó hoy las primeras detenciones, y el jefe del gobierno español Mariano Rajoy advirtió hoy que “cada vulneración de la ley tendrá una respuesta firme”.

Además del alto tribunal, la Fiscalía General del Estado declaró el referéndum como ilegal, por lo que dio lugar a toda la actuación judicial y policial con la que el gobierno español trata de impedir la consulta, mientras el gobierno catalán asegura que no se podrá impedir la votación.

Las acciones judiciales y policiales contra el referéndum dieron como salto que la Guardia Civil detuviera a 14 altos cargo, a los que se relaciona con la operatividad de la organización de la consulta, y se incautaron casi 10 millones de papeletas de votación.

Asimismo, esta semana se decomisaron más de un millón y medio de impresos de organización del referéndum, lo que sumado a las detenciones generó este miércoles movilizaciones en las sedes donde los agentes han realizado diversos registros de oficinas del gobierno catalán.

Las concentraciones tuvieron momentos de tensión debido a la presión a los agentes de las diferentes corporaciones, además de que otras manifestaciones se realizaron para reclamar su derecho a votar.

Tras estas actuaciones ordenadas por las fiscalías y juzgados, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, aseguró que los catalanes saldrán a votar el 1 de octubre y acusó al gobierno español de aplicar “un estado de excepción”.

Por su parte, el diputado republicano catalán en el Congreso español Gabriel Rufián, le dijo a Rajoy en sesión de control al gobierno este miércoles: “saque sus sucias manos de las instituciones de Cataluña”, lo que generó polémica entre parlamentarios presentes.

Las organizaciones y partidos políticos que respaldan el referéndum llamaron a mantener la movilización de cara al 1 de octubre, y respaldar con ello al gobierno catalán y su interés en votar.

Ante todo ello, Rajoy leyó una declaración institucional en la que consideró que este proceso independentista no es una demanda política, y lo calificó como “proyecto sin futuro que no tiene cabida en el Estado de Derecho, carece de apoyo internacional, de la mayoría de los catalanes y amparo jurídico”.

Pidió al gobierno de Cataluña “cedan en sus actuaciones ilegales, abandonen la desobediencia, saben que el referéndum no se puede celebrar, nunca fue legal ni legítimo, y ahora mismo ya no es más que una quimera imposible”.

“Si les interesa la tranquilidad de los catalanes renuncien a esta escalada de radicalidad y desobediencia. A nadie beneficia esta tensión, desobediencia y desafío a la ley y la justicia”, apuntó.

En preparación de las siguientes actuaciones, el Ministerio del Interior de España anunció que suspende lo permisos y vacaciones de todos los agentes policiales que participan en Cataluña en las operaciones para impedir el referéndum.

De acuerdo con el periódico digital El Confidencial, el ministerio fletó tres cruceros para dar alojamiento a parte de los cuatro mil agentes que conformarán el dispositivo del 20 de septiembre al 5 de octubre.