La Reserva Federal de Estados Unidos volvió a hacer historia este miércoles al aprobar un aumento del 0,75% por tercera vez consecutiva, en su batalla por ponerle freno a la inflación desatada que golpea la economía, mientras afecta a los consumidores y sofoca a la administración del presidente Joe Biden.

El aumento considerable, que parecía inconcebible para los mercados hace solo unos meses, lleva la tasa de interés de referencia del banco central a un nuevo rango objetivo de 3%- 3,25%. Esta cifra representa es la tasa de fondos federales más alta desde la crisis financiera mundial en 2008.

La decisión de la Reserva Federal representa la política más dura del banco central en su lucha contra la inflación desde la década de 1980, otro período de precios altísimos.

Es probable que esta decisión cause problemas económicos a millones de empresas y hogares estadounidenses al aumentar el costo de los préstamos para viviendas, automóviles y otros créditos.

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha reconocido el dolor económico que puede causar este régimen de ajuste rápido.