México. 08 de octubre del 2021.-El reciente derrame de petroleo en los mares de la ciudad de Huntington Beach en California, Estados Unidos fue captado por al menos dos satélites que mostraron cómo se ve la “catástrofe medioambiental” desde el espacio.

Las imágenes mostradas por los satélites Landsat 8 de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) y el Sentinel-1B de la Agencia Espacial Europea (ESA), vislumbraron petróleo en el océano frente a la costa del sur de California el 2 y 3 de octubre de 2021.

La primera imagen tomada por el Landsat 8 de la NASA el 3 de octubre a las 11:22 hora del Pacífico, es una vista en color natural en la que los indicios de aceite son apenas visibles, en medio de las nubes y la neblina, así como las rayas blancas de los grandes buques de carga y las estelas de los barcos.

Mientras que en la segunda captura hecha por el Sentinel-1B de la ESA, el 2 de octubre a las 06:49 horas, la mancha de crudo se destaca mejor a la vista.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) utilizó las imágenes capturadas desde el espacio del derrame de petróleo como parte de un Informe de vigilancia de la contaminación marina el 3 de octubre, el cual mostró que las manchas de petróleo se extendían por más de 50 kilómetros a lo largo de la costa californiana.

Posteriormente, el 6 de octubre, científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA volaron el radar de apertura sintética de vehículos aéreos deshabitados ( UAVSAR ), sobre áreas costeras cercanas al derrame, para obtener mayor información, sin embargo, los datos aún no han sido revelados.

Según el Observatorio de la Tierra de la NASA, las imágenes del derrame de petróleo en California son de suma importancia debido a que cuando el petróleo se filtra o se derrama en el océano no siempre es fácil de detectar.

Derrame de petróleo en California, una “catástrofe medioambiental”
El 2 de octubre de 2021, las agencias federales y estatales informaron por primera vez de petróleo en la superficie del océano frente a Huntington Beach, California, a unos 65 kilómetros al sur de Los Ángeles.

Desde entonces, las investigaciones lo han rastreado hasta una tubería rota a unos ocho kilómetros de la costa.

Según informes de medios e instituciones, el petróleo crudo y sus residuos se han extendido a lo largo de la costa, afectando áreas como Huntington State Beach, Talbert Marsh y la desembocadura del río Santa Ana.

Por ello, las playas desde Huntington Beach hasta Dana Point han sido cerradas a los bañistas. Además, se han desplegado skimmers y barreras para frenar el movimiento del petróleo hacia las marismas y las cuencas costeras.

En cuanto a las pesquerías de la zona, éstas también han sido cerradas y las tripulaciones están trabajando para rescatar y rehabilitar a las aves marinas afectadas por el petróleo.

Guardia Costera de los Estados Unidos y el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California están trabajando con las ciudades locales y la industria privada para mitigar los efectos de la fuga de petróleo.

Por su parte, el NOAA monitorea regularmente las aguas costeras estadounidenses, para detectarposibles derrames y proporciona recursos científicos y de respuesta a desastres en tales eventos.

Actualmente la NASA a través de su programa Earth Applied Sciences Disasters trabaja para determinar qué recursos y capacidades de la Administración pueden estar disponibles para apoyar los esfuerzos de recuperación del derrame.

Y también proporcionó fondos recientemente para la campaña de campo Marine Oil Spill Thickness (MOST) cerca de Santa Bárbara, California, para mejorar las técnicas de detección remota para monitorear los derrames de petróleo.