Córdoba, Ver. 26 de marzo del 2022. – Con la finalidad de establecer acciones a corto, mediano y largo plazo para la conservación y aprovechamiento del sitio arqueológico San Francisco Toxpan, ubicado en terreno propiedad de la Universidad Veracruzana (UV), autoridades de esta casa de estudios, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del Ayuntamiento de Córdoba realizarán trabajos para su mantenimiento.

En un recorrido por el sitio, Guadalupe Espinosa Rodríguez, directora de Operación de Sitios del INAH, expresó la conveniencia de estrechar lazos colaborativos entre las tres instancias para delimitar responsabilidades y ofrecer alternativas reales sobre su uso y conservación, proponiendo entre otras acciones el desarrollo de actividades culturales y académicas que favorezcan la investigación de vestigios arqueológicos, así como la categorización y difusión de la flora y la fauna predominante en el área.

Si bien reconoció que por el momento no es posible abrirlo al público debido a una serie de lineamientos que se deben cumplir y avalar por parte del INAH, externó la posibilidad de recibir grupos a través de actividades plenamente planeadas y controladas.

“Se buscará el desarrollo de actividades que puedan dar apertura a la gente de Córdoba y desde luego a los miembros de la UV. Me comprometo a gestionar los permisos, nos tenemos que poner de acuerdo con el Ayuntamiento de Córdoba para la limpieza y chapeo, con la asesoría de académicos de la UV para la conservación de especies de plantas.”

En relación con lo anterior, Mario Roberto Bernabé Guapillo Vargas, vicerrector de la región Orizaba-Córdoba, se dijo dispuesto a coordinar esfuerzos que visibilicen al sitio entre la sociedad cordobesa y la propia comunidad universitaria. “En su más reciente visita a la región el Rector recorrió este sitio y está en la mejor disposición de que tenga esa puesta en valor; será muy positivo que a raíz de esta reunión podamos ir dando pasos más certeros”.

Por su parte, Fernando Miranda Flores, investigador del INAH, reconoció la buena voluntad y coordinación que se está dando. “Podemos esperar resultados fructíferos en esta primera fase que se está planeando, la idea es generar primero un circuito para caminar y que al mismo tiempo nos servirá de guardarraya, e ir avanzando gradualmente en las acciones de chapeo, pero ya con criterios claros de lo que se debe dejar y lo que se debe reubicar; ello va a acompañar la idea de un parque arqueológico donde caben muchas actividades, entre ellas la conservación de la naturaleza”.

En el predio que delimita al sitio arqueológico que abarca cerca de 10 hectáreas, se tienen identificadas por lo menos 21 estructuras arqueológicas –algunas de ellas aún sin explorar–, entre las que destacan tres montículos de piedra y tierra que alcanzan una altura de más de 15 metros, así como una cancha de juego de pelota de 75 metros de largo.

De igual manera, convergen en la zona estructuras del periodo colonial como el casco de la Ex Hacienda de Santa Margarita y un conjunto de sistemas de captación y almacenamiento de agua, en donde sobresale el aljibe de la plaza mayor, con capacidad para seis millones de litros cúbicos de agua.