México. 05 de julio del 2021.-La aplicación de las vacunas COVID-19 ha generado una esperanza en medio de la crisis sanitaria que desde 2020 aqueja al mundo, sin embargo, algunos expertos aseguran que el efecto de estas tras el consumo de alcohol podría reducir su efectividad.

Si ya te vacunaste contra el COVID-19, o bien, estás por aplicarte alguna de las dosis contra el SARS-CoV-2, es importante que sepas que el alto consumo de bebidas alcohólicas efectivamente podría causar un efecto adverso sobre tu sistema inmunológico.

Esto lo señala la docente de ciencias biomédicas de la Universidad de Manchester, Sheena Cruickshank, las personas que ya recibieron la primera dosis de alguna vacuna contra el COVID-19 deben evitar ingerir alcohol, dado que esto confundiría al sistema inmune frente al fármaco.

“Es necesario que el sistema inmunológico funcione al máximo para tener una buena respuesta a la vacuna, por lo que no se recomienda ingerir alcohol la noche anterior o después”, señaló para The Mirror.

Además resaltó que las bebidas alcohólicas pueden alterar la composición de la microbiota intestinal, la cual se encarga de propagar las bacterias y virus para la protección del cuerpo humano.

Los linfocitos que se encargan de responder a las amenazas infecciosas contra el cuerpo, como lo señaló Cruickshank, se ven entonces alterados con ambas sustancias (el alcohol y la vacuna) lo que podría detonar una falla o el desarrollo de enfermedades autoinmunes.

Advertencias sobre el alcohol y las vacunas COVID-19

En esta línea se destacan las medidas sanitarias impuestas en países como Rusia, donde dentro de los 42 días subsecuentes a la vacunación por Sputnik V los inoculados deben reducir en consumo de estas bebidas.

Además, Anna Popova, jefa sanitaria de este país, remarcó que para asegurar un mayor nivel de inmunidad se recomienda no beber alcohol antes, durante ni inmediatamente después de las vacunaciones.

Respecto a México, la doctora Rosa María Wong, del Laboratorio de Investigación en Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina de la UNAM, señaló que los efectos del alcohol pueden potenciar los efectos secundarios de la vacuna e intensificar los mareos, dolores de cabeza y malestares si se consumen bebidas alcohólicas en las 72 horas posteriores a la inyección.