Estados Unidos. 14 de abril del 2022.- Luego de una búsqueda que se prolongó por casi 30 horas, la Policía de Nueva York arrestó a Frank James presunto tirador solitario que baleó a 10 personas en una estación del Metro en Brooklyn, de las que al menos cuatro siguen hospitalizadas.

“Lo atrapamos, lo atrapamos”, anunció el alcalde neoyorquino, Eric Adams, luego de que se revelara que fue hallado en Manhattan, a unos 13 kilómetros de distancia de la zona que hasta ayer seguía acordonada y ratificó que no permitirá que criminales aterroricen a la población.

El funcionario, quien se unió a una conferencia de manera virtual por su contagio de Covid-19, aplaudió la labor de las corporaciones locales, estatales y federales que se unieron a la búsqueda. Al respecto, la comisionada de la Policía local, Keechant Sewell, resaltó que en un día acorralaron al sospechoso de 62 años y su caída era inminente, pues ya “no tenía a dónde correr ni esconderse”, hecho que replicó la fiscal Letitia James, quien comentó que en poco tiempo lograron reducir el espacio en que podría moverse.

La ubicación del hombre con presuntos problemas mentales se logró luego de un rastreo que incluyó dos domicilios —en Filadelfia y Wisconsin—, la posible ruta que recorrió en el Metro, antecedentes criminales y hasta videos que compartió en su canal de YouTube (Profeta de la verdad 88), el cual fue cerrado por la plataforma por incumplir normas de seguridad y cuyo contenido fue calificado de “preocupante” por las autoridades.

Gracias a la policía de Nueva York socios, federales y estatales, lo atrapamos. Llevamos al tirador del Metro de Sunset Park ante la justicia…

En estas investigaciones se destapó que el principal y único sospechoso del ataque en el que hubo 29 víctimas contaba con un largo historial delictivo, que va de 1992 hasta el 2007, antes del tiroteo de esta semana. Según registros del Departamento de Policía de NY, antes de ayer James fue detenido hasta nueve veces, seis en Nueva York y tres más en Nueva Jersey, por casos como delitos sexuales, robo y desorden público, entre otros, pero no había estado en prisión.

Aunque algunos medios reportaron que un ciudadano alertó sobre la ubicación del agresor de 62 años y hasta lo entrevistaron para saber cómo lo identificó, pues ya circulaban fotografías del sospechoso en redes sociales, el jefe del Departamento Policial, Kenneth Corey, aclaró que sólo recibieron una pista de que fue visto en un restaurante en Manhattan, un McDonalds, y vestía playera azul, pantalón negro y gorra negra.

Para cuando los agentes llegaron al inmueble, el sujeto ya no estaba, por lo que interrogaron a varias personas y concentraron la búsqueda en el vecindario East Village; unas cuadras más adelante lo encontraron, lo esposaron y lo trasladaron de inmediato a la comisaría sin que diera una declaración. Otras versiones apuntan a que el mismo James, quien sabía que de un momento a otro sería capturado, habría llamado a las autoridades para entregarse y revelar su ubicación.

Tras evaluar el caos desatado en el subterráneo, el fiscal federal, Breon Peace, adelantó que se presentarían cargos penales por terrorismo y ataque violento en un transporte público masivo, al recordar que James primero lanzó gas y después abrió fuego contra decenas de pasajeros, acto en que usó una Glock 17 calibre nueve milímetros, que presuntamente adquirió desde 2011 en Ohio.

Agregó que en caso de ser hallado culpable enfrentaría cadena perpetua, aunque hasta el momento no se le ha vinculado con ningún grupo terrorista internacional.

Frank James no tenía donde correr ni esconderse. Ahora está bajo custodia de la Policía de Nueva York. El trabajo de nuestros detectives es insuperable…

Y se prevé que hoy mismo comparezca ante un Tribunal de Brooklyn, lo que daría pistas sobre sus motivos para perpetrar estos hechos, pues hasta el cierre de esta edición no hay una línea de investigación clara.

Ante las especulaciones sobre su estado mental, las autoridades no dieron detalles sobre su condición, pero se sabe, gracias a videos que publicó, que se definía como un hombre resentido, con estrés postraumático e inconforme con las políticas de seguridad en su ciudad natal, hecho por el que admitió que tenía deseos de matar, según el último video disponible en su cuenta de YouTube, el cual compartió un día antes de abrir fuego en la estación de la Calle 36. En ese mensaje auguraba que ante el clima inseguro en NY la gente sólo podía morir de manera violenta.

Incluso, se precisó que algunas de sus grabaciones en YouTube eran dirigidas específicamente al alcalde Adams a quien responsabilizó en reiteradas ocasiones por la crisis violenta en la región y a quien cuestionó en videos de más de 30 minutos de extensión sus medidas ante ataques contra las minorías, atención en salud mental, problemas de vivienda y hasta su permisividad para que personas sin hogar pernoctaran en instalaciones del Metro, sin hacer más por este sector.

Debido a las fuertes críticas y a que seguía prófugo, se informó que la seguridad del alcalde fue reforzada para evitar un incidente. Y más tarde su hermana, Catherine James, dijo al diario New York Times que desde hace tiempo, presuntamente por salud mental, perdieron contacto, pero que jamás imaginó que Frank cometería un acto como éste.