Xalapa, Ver.- Después del enorme logro que significa su reciente designación como Cuarteto de Bellas Artes, lo que les incluye en el selecto grupo de concertistas asignados al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), los integrantes del Cuarteto Chroma indicaron que se trató de un proceso nada sencillo ya que concursaron contra 15 cuartetos de cuerdas, algunos de ellos formados por extranjeros residentes en México.

Chroma surgió al interior de la Universidad Veracruzana (UV) y desde sus inicios se integra por los violinistas Ilya Ivanov y Carlos Quijano, el ejecutante de viola Félix Alanís y Manuel Cruz en el violonchelo. Todos son nacidos en Veracruz, a excepción de Ilya, quien es originario de Bulgaria y estudió una maestría en el Conservatorio Real de Bruselas.

Alanís, a quien se ubica como líder artístico y fundador del ensamble al lado de Ilya, en entrevista indicó que desde el principio contemplaron como todo un desafío responder a la convocatoria lanzada a nivel nacional por el INBA.

“Tuvimos sólo un mes para prepararnos, analizar el repertorio y buscar consejo de músicos experimentados.”

Carlos Quijano añadió que el compromiso de audicionar ante los especialistas de la emblemática institución no fue nada sencillo. “En un concierto, el público asiste a escucharnos y nosotros tenemos el compromiso de comunicar y transmitir emociones. En cambio, aquí se trataba de someternos a juicio, de evaluar virtudes y defectos, de compararnos con otros músicos. Por tanto, nuestro compromiso fue el logro de un desempeño sin cometer error alguno”.

Los instrumentistas coincidieron en que el proceso les exigió apartar tiempo para el ensayo personal y en conjunto, independientemente de las labores de cada uno de ellos.

Quijano –al igual que Ivanov y Alanís– es integrante de la Orquesta Sinfónica de Xalapa (OSX), además de impartir clases en la Facultad de Música, mientras que Manuel es integrante de la sección de cuerdas en la Orquesta Universitaria de Música Popular, imparte cátedra y al mismo tiempo cursa un doctorado.

“Ha sido una ventaja trabajar juntos durante mucho tiempo”, dijo entusiasta Félix Alanís. “Desde nuestra integración en 2015, hemos logrado el acopio de un vasto repertorio. Algunas de las obras que nos solicitaron en Bellas Artes ya las conocíamos, pero la preparación previa nos exigió concebir todo al más elevado nivel. Concursaríamos frente a músicos muy experimentados, ante cuartetos de más de 20 años de trayectoria y contra ensambles que se integraron específicamente para esta ocasión”.

Una vez ganada a pulso y por méritos propios la codiciada ubicación como concertistas adscritos al INBA, lo siguiente representará un viraje importante para el cuarteto veracruzano. Por principio, habrá de cambiar su nombre a Cuarteto de Bellas Artes; sin embargo, aún tienen algunas audiciones como Cuarteto Chroma, incluyendo una programada para el 3 de noviembre en la Ciudad de México. A partir de enero de 2023 habrán de ajustarse a las nuevas condiciones de trabajo.

Alanís consideró que la proyección a nivel nacional funcionará como elemento representativo de la cultura musical propia de Xalapa. “Tendremos el compromiso de representar a nuestra ciudad y a Veracruz en todo contexto artístico, podremos generar vínculos de intercambio y colaboración con otras ciudades importantes en nuestro país. También se incluye el compromiso de actuar con otros concertistas y recitalistas del INBA. Todo parece estar suficientemente claro, aunque hay algunos detalles por puntualizar”, indicó el violinista.

Por último, Quijano reconoció el apoyo de la UV al talento artístico, lo cual debe funcionar como una instancia para que la comunidad musical continúe con ese afán de superación que le caracteriza.

 

Con información de Universo