Tokio, 24 de agosto del 2021.-El renovado estadio Olímpico de Tokio fue el escenario central de la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos, el máximo evento del deporte adaptado que reúne a los mejores atletas paralímpicos del mundo, que se desarrollará en la capital de Japón hasta el próximo domingo 5 de septiembre.

Una niña montada en una avioneta de una sola ala sirvió como mensaje simbólico de la diversidad y que el sueño de vida se puede cumplir gracias al coraje que moviliza a cada persona con discapacidad en el mundo entero, sumado con la ayuda y consejos de varios personajes que la asistieron a poder volar de nuevo.

La ceremonia también incluyó el despliegue de varias artes vanguardistas -danza e interpretación contemporánea, entre otras, con el sonido electrónico de DJ con discapacidad física- que se sumaron al deseo de esta pequeña joven de volver a volar. Parte de la música de la actuación fue interpretada por Hotei Tomoyasu, autor de la famosa Battle Without Honor or Humanity, el reconocido tema de una de las escenas más populares de la película Kill Bill, ambientada en Tokio.

Como siempre sucede en este tipo de aperturas, el ingreso de la bandera nacional del país sede fue la primera gran postal en un estadio que estuvo cubierto por una intensa lluvia. Las fuerzas armadas de Japón izaron la bandera nacional mientras Sato Hirari, una intérprete con discapacidad visual de tan solo 12 años, versionó el himno de su país.

Otro de los momentos centrales de la ceremonia inaugural fue el ingreso de las 162 delegaciones que participarán en los Juegos Paralímpicos. Al igual que ocurrió en los Juegos Olímpicos, los países ingresaron según el alfabeto nipón. Serán más de 4.400 atletas los que competirán en el evento, que tendrá en el equipo local al más nutrido con 253 deportistas paralímpicos. China con 230 atletas, la de los representantes del Comité Olímpico de Rusia (181) y Estados Unidos (174) serán las delegaciones más numerosas. Países como Paraguay, Guyana, Maldivas y San Vicente y las Granadinas tuvieron la oportunidad de desfilar por primera vez en una apertura de los Paralímpicos.

Después del desfile de las delegaciones, la ceremonia continuó con el resto de la presentación artística y culminó con el momento que se llevó todas las miradas en el estadio: el encendido del pebetero paralímpico.

“Gracias por su duro trabajo, dedicación y perseverancia frente a los muchos desafíos provocados por la pandemia para reunirnos hoy aquí, en Tokio. Los atletas paralímpicos comparten una absoluta fortaleza y determinación tras haber tenido que confrontar las más extraordinarias circunstancias. Tienen, por ello, todos mis respetos”, dijo Seiko Hashimoto, la presidente del Comité Organizador de Tokio 2020.

Por su parte, el presidente del Comité Paralímpico Internacional también tuvo su momento para hablarle a los grandes protagonistas de los Juegos, los deportistas: “Lo dieron todo para llegar hasta aquí: sangre, sudor y lágrimas. Si el mundo os etiquetó alguna vez, es el momento de rebelarse contra ello: son campeones, héroes, amigos, colegas, modelos a seguir o quizás simplemente humanos. Representan lo mejor de nosotros y son los únicos que pueden determinar quién son”, ha afirmado Andrew Parsons.

Luego de varias horas de show dentro del recinto y fuegos artificiales que iluminaron la noche de Tokio, fue el turno del encendido del pebetero con la llama paralímpica que se fusionó con el fuego que provino de las 47 prefecturas de Japón y del encendido en Stoke Mandeville, el lugar de nacimiento de los Juegos.

Ahora será tiempo de ver a las grandes estrellas del deporte paralímpico en el mundo. Este miércoles 25, la natación, el ciclismo de ruta y la esgrima en silla de ruedas serán las primeras disciplinas que entregarán medallas en una edición que promete ser histórica.