Veracruz, Ver., 8 de marzo.- El sacerdote Alejandro Solalinde Guerra afirmó que las desapariciones y las ejecuciones en el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares continúan ocurriendo como en las administraciones de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa.

Incluso, el defensor de los derechos humanos manifestó que el abuso policiaco persiste en la administración yunista, pues es la escuela que dejó Fidel Herrera Beltrán y que siguió Javier Duarte de Ochoa, lo cual está pendiente de resolver por parte del gobierno estatal actual.
“Seguimos viendo desapariciones, seguimos viendo abusos policiacos, seguimos viendo esos jóvenes que siguen desapareciendo y que siguen apareciendo asesinados como en el tiempo de Fidel Herrera Beltrán y de Javier Duarte de Ochoa”, subrayó.

Durante la visita que realizó a esta ciudad, el sacerdote católico reiteró que los obispos veracruzanos son omisos en el acompañamiento a las familias de los desaparecidos.

Alejandro Solalinde consideró que los jerarcas católicos veracruzanos deben encarnar el dolor por el cual atraviesan las familias de los desaparecidos en el estado.

“La Iglesia Católica ha sido omisa aquí en Veracruz, lo voy a volver a decir y lo diré siempre porque lo que han hecho no es suficiente, hace falta que sientan el dolor de las madres, que se bajen, que sientan el dolor de las víctimas y que puedan escucharlas a ellas”, insistió.

Solalinde Guerra señaló que el obispo de Veracruz, Luis Felipe Gallardo Martín del Campo, prohibió a los franciscanos y a los mercedarios que realizan labor apostólica en esta ciudad que lo recibieran.

Incluso, el activista dijo que el obispo de Veracruz le prohibió celebrar misas en la diócesis por el activismo que realiza a favor de las familias con seres queridos desaparecidos.

“Cada vez que venía a Veracruz me reunía con las mamás de los desaparecidos en La Merced, el obispo actual de Veracruz le prohibió a los franciscanos y a los mercedarios que me recibieran, entonces ya no puedo llegar ahí para platicar con las familias de los desaparecidos; yo estoy muy bien, amo a mi Iglesia y por el amor que le tengo, tengo que decir las omisiones que tienen”, concluyó.