Xalapa, 24 de septiembre.- Disfruta este sábado de nuestra sección Di-Versos Con-Sentidos, donde encontrarás poemas de Williams Paul, La hija de Nadia, Ana Vázquez y un extraordinario soliloquio de Ana Adylene Sánchez; un cuento estremecedor de Aldo Gabriel Roca, y el Arte Visual de Chek. Esperamos que sea de tu agrado.

 

≈Cuento≈

 

 

Anónima-estás ahí, sentada frente
el computador, bebiendo café sin
cafeína.

Tú, triste solitaria joven-adulta
desilusionada.

Sentada, parada, congruente,
deshecha, miedosa, fangosa;
completamente hierba.

Aquí y allá. Llorando, riendo,
gimiendo, hilarante, ¡mujer
Anónima! Te acuestas cansada de
la monotonía, del trasteo de tus
días…

Comienzas y concluyes,
seductora, fresca, infalible; varada
en una alineación de hombres
viriles infinita.

En un mundo-monopolio de
mercantes y placeres enlatados.
Lloras de vez en cuando y le dices
a mamá que vuelva, llamas para
que te lean un cuento y te
acaricien el cabello. De ordinario
una película, dos o tres…más,
quizá.

Pobre, tierna y dulce…
Feroz, malvada y cruel como las
guerras, ¿Puedes acaso destruir
una nación, o destruirte tú?

Matriarca de tus ciudades
imaginarias. Acaso, un puente en
la habitación.

Dios lo sabe, tus silencios de
tumba en el desierto son canales
subterráneos de conversaciones,
gritos, oraciones irruptoras e
imágenes consecuentes de
perversión.

Anónima-estás ahí, tirada en la
cocina como pasita, entre el
perejil y la cebolla. Tostando
semillas, estirando la masa.

Pensando… ¿Y si se acuesta con
otra? ¿Y se es más guapa que yo?
¿Y si me ha dejado de amar? ¿Has
visto que sus errores son tu
oportunidad?

Pensando…si las piernas se me
hacen queso derretido, si el
cabello se me deshidrata, si las
arrugas me comen la cara… si los
senos se marchitan…

Podría casarme con un vejete rico,
o un joven millonario, desechar
las preocupaciones en el caos de
las imposibilidades. Ser
obligadamente bella.

Combatir todo estímulo de
dignidad, de libertad, o
conformarme con euforias a
medias.

¡Mujer, anónima! Eres más
sugestiva que el agua del océano,
eres casi indescriptiblemente
sensual. Hazles el amor, cobíjalos
entre tus piernas.

Haz del intelecto tu comunidad,
tu casa fortuita. De la creatividad
orgasmos cósmicos y numerales
como las estrellas.

Móntate en caballos finos, y
edúcalos. Escribe libros de viajes,
de economía y política nacional.

Edita la “Teoría del vientre
femenino”.

Ni sucumbas ni entristezcas tan a
menudo.

¿Por qué no sufragas sobre tu
vida?…pero no elijas amos ni
políticos.

¿Y si tomas vino y descubres que
no eres aquello, tampoco lo otro?
Ni triste ni feliz.

Que estás dirimida, que estás
ardiente, ¡ardientemente
empecinada a emerger!
Con banderas que no llevan
ninguna ideología, que no
segregan.

Tan púrpura neón, como para
desafiar al mundo y decirles que
eres ú-n-i-c-a.

Ana Adylene Sánchez

 

 

≈Cuento≈

 

 

 

 

Editor de Di-Versos Con-Sentidos: Williams Paul