Los Ángeles, Estados Unidos. 10 de junio del 2022. – Distinguidas, distinguidos representantes, mandatarios y personalidades que el día de hoy nos acompañan; muchas gracias por la oportunidad de manifestarnos frente a ustedes.

Primer término agradecer a los Estados Unidos, al gobierno del presidente Biden, su equipo; así como al estado de California y a la ciudad de Los Ángeles por la cálida recepción que nos han dado y por la excelente organización de esta Cumbre.

También saludar los avances, las conclusiones que se han presentado y que ya son del conocimiento público como fruto de esta Cumbre que tienen que ver con la prosperidad en América, la acción climática, la regulación de la migración y otras muy relevantes iniciativas.

Pero déjenme concentrarme en un primer comentario en algo que se ha dicho en esta tribuna. Hemos estado, y su servidor ha hecho el esfuerzo de seguir las presentaciones de cada uno de los países y eso ha sido una gran experiencia.

He podido escuchar que 20 países de un total de 32 que nos hemos manifestado en esta alta tribuna de América, han manifestado su inconformidad con la exclusión de países de las Américas que no están aquí entre nosotros, 20. 10 no se manifestaron, se abstuvieron y dos manifestaron o dijeron estar a favor de la exclusión.

Resumo: la mayoría de los países que estamos aquí presentes en esta Cumbre hemos manifestado nuestra oposición a que sean excluidos países de la Cumbre de las Américas.

Y se preguntarán quienes nos están viendo, siguiendo, quienes nos escuchan: ¿y por qué nos oponemos a la exclusión de países? ¿Por qué es tan relevante ese tema?

Fue tema hace una década, cada cumbre ha sido tema, es la gran diferencia, es el elemento reiterado en estas cumbres que no se resuelve.

¿Por qué estamos en contra de la exclusión todos estos países? Obviamente México coincide con esa posición, por eso no vino el presidente López Obrador, para subrayar que no estamos de acuerdo.

Decía yo: ¿por qué? Porque no se admite el principio de que pueda haber una intervención legítima, es decir: nadie tiene el derecho de excluir a otro país por la razón que fuese, y menos porque haya una diferencia política respecto a su régimen político.

¿A quién le corresponde resolver la forma de organización política de cada nación? Al pueblo de cada nación, libremente escoger su forma de gobierno.

Entonces se está en contra de la exclusión y también del principio de que un país puede decirle a otro qué es lo que debe hacer en su vida interna.

20 en contra, 10 abstenciones, dos a favor, dos nada más. Me dirán ustedes: “bueno, ¿y por qué es tan importante y tan reiterativo esto?” Bueno porque también se ha expresado aquí una crítica recurrente sobre la naturaleza, funciones y actual papel de la Organización de Estados Americanos, de su agotamiento, de su papel vergonzoso recientemente en Bolivia, de su obsesión con las observaciones electorales en lugar de los temas que interesan a todas las Américas.

En la pandemia no los vimos, eran más importantes las observaciones electorales o lo de Bolivia que ver cómo conseguíamos vacunas o cómo resolvíamos los problemas tan graves que tuvimos.

Entonces, en varias de las intervenciones que me han precedido, notarán ustedes que entonces el tema no es solo si se excluye o no se excluye a unos países, que es muy importante; no es solo si se admite o no se admite el principio de intervención, que para México es absolutamente de no admitirse como también he escuchado a 20 países antes que nosotros en esta Cumbre; sino también, otro elemento sustantivo: la arquitectura, fundamentos y función de la Organización de Estados Americanos, está agotado. Es lo que hemos escuchado aquí.

Se me dirá: “bueno, ¿no está usted exagerando?” No. Estoy solamente recogiendo lo que he escuchado más lo que es nuestra posición nuestra también, nos unimos a ello.

Dijo el presidente de la Argentina, Alberto Fernández, en esta tribuna: a nombre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que debería renovarse de inmediato la dirigencia de la Organización de los Estados Americanos y dar lugar a otra etapa en la forma en que estamos organizados en las Américas; hay que hablar de eso, de eso se trata.

Si no resolvemos eso y seguimos en esa diferencia sobre todo lo que acabo de describirles, si no damos un paso hacia delante, pues probablemente la próxima cumbre vamos a seguir discutiendo lo mismo.

Es decir, tenemos acuerdos, tenemos iniciativas, pero sigue predominando la diferencia de los principios que les acabo de comentar y la forma de organización que tenemos hoy en día.

Me parece que ha llegado el tiempo, el momento, en el que por el bien de las Américas debemos resolver esta diferencia.

Entiendo por supuesto que para los Estados Unidos no es fácil tomar algunas de estas decisiones, pero es evidente que lo tenemos que hacer.

¿Cómo es posible que en una cumbre la mayor parte de los asistentes manifiesten su inconformidad y después no suceda nada? Pues tiene que suceder algo.

¿Qué es lo que proponemos siguiendo lo que hemos visto en la Cumbre? Bueno, pues que nos propongamos que para la próxima cumbre esté resuelto esto porque si no, van a dejar de venir muchos países; porque si no, va a ser muy difícil que cumplamos las expectativas de nuestros pueblos; es muy difícil cuando se tienen diferencias de ese calibre.

¿Qué se propone a los Estados Unidos? Y aquí tomé nota de lo que se fue diciendo a lo largo de la Cumbre. Se le propone a Estados Unidos un nuevo acuerdo e iniciar una nueva etapa en la relación entre las Américas.

Se le agradece su interés al presidente Biden, de haber estado aquí, de escucharnos, de tener a su equipo tomando nota de lo que proponemos, de trabajar semanas para llegar a una declaración conjunta sobre temas tan complejos como la migración u otros.

Por supuesto que eso es un gran mérito que todos reconocemos: le interesan las Américas, si no fuera así, pues no estaríamos aquí probablemente. Celebramos que así sea.

Reconocemos todas y todos que estamos en una nueva realidad geopolítica, no es el mismo mundo el que estamos viviendo hoy, que el de la última Cumbre que tuvimos.

Ahora estamos en una guerra en Ucrania por la invasión de Rusia a Ucrania; tenemos una inestabilidad alimentaria y energética; una nueva realidad geopolítica que aconseja buscar la unidad, pero para buscar la unidad sí tenemos que resolver lo que acabo de describirles a ustedes, porque si no, la diferencia va seguir imperando en estas cumbres, como lo ha hecho cuando menos los últimos 10 años.

Y para ello hay que tomar decisiones. Por ejemplo, de todos los países que estamos aquí, en junio de 2021 votamos en contra del bloqueo a Cuba 29 países, se abstuvieron dos y uno votó a favor, en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

¿Qué quiere decir? Pues tenemos que resolver, es un bloqueo en contra del Derecho Internacional, en contra de los Derechos Humanos que queremos proteger; así se votó, ahora no, repito, en la Asamblea General de la ONU, pero lo hemos votado 28 veces.

¿Qué no ya llegó el momento de cambiar eso? ¿No llegó el momento de iniciar una nueva etapa en la relación entre las Américas en sus diferentes vertientes? ¿Entre Estados Unidos, América Latina y el Caribe? ¿Que nos caracterice la unidad de la que todos hemos hablado? Bueno, pues se requiere esto.

Amigas, amigos, compañeras, compañeros:

México desea subrayar esto que se ha manifestado con una visión positiva, constructiva. No hay un país que no haya manifestado en esta tribuna que le gustaría tener una cercana, respetuosa relación con los demás países que conformamos las Américas y, en primer lugar, por supuesto, refiriéndonos al anfitrión de esta Cumbre de las Américas que son los Estados Unidos.

Entonces, me parece que están dados los elementos para que podamos avanzar, para que podamos dar los pasos subsecuentes que nos lleven a esa nueva unión. Ya no la Organización de Estados Americanos, ya no el intervencionismo electoral, ya no las misiones que nos quieren certificar, porque no reconocemos que nadie nos certifique, somos países independientes, soberanos y orgullosos.

Y yo vengo de un país democrático, respetuoso de las libertades de las personas. Estuvimos años en la oposición para ser hoy gobierno.

Entonces, ya no ese intervencionismo electoral. Estamos perdiendo lo más por lo menos, viviendo en el pasado, en el siglo anterior.

Entonces, todo está dado para que demos esos pasos subsecuentes, formemos un equipo que prepare eso, que acuerde eso.

Que lo que han dicho aquí nuestros jefes de Gobierno, jefes de Estado y cancilleres, se traduzca en ese paso adelante, que no se quede en una manifestación, nada más en nuestros sentimientos, sino en un programa político.

Cambiemos la Organización de Estados Americanos, ya se agotó; que se levante el bloqueo de Cuba, que se dialogue con todos y que se respete a todos. Y esto es lo que es el sentimiento general que he observado en esta Asamblea.

Señalar, también, que es de reconocerse el trabajo que ha encabezado el presidente Biden y la vicepresidenta de Estados Unidos para conseguir inversiones en Centroamérica, para atender planteamientos que hemos hecho varios países aquí también presentes, su interés en que pueda haber opciones para las personas, que evitemos la migración forzada.

Eso es de reconocerse, es un gran punto de encuentro. Lo respaldamos, es el caso de México y de muchos países que han hecho uso de esta tribuna.

Quiero también decir que México respalda por completo el compromiso del presidente Biden de regularizar 11 millones de mexicanos que están aquí, algunos llevan 40 años, no han podido regresar a México porque no tienen derechos reconocidos; y el presidente Biden se ha propuesto modificar eso, desde luego que lo vemos con profunda simpatía y gratitud.

Entonces, no se trata de una controversia contra Estados Unidos, nosotros tenemos una muy buena relación con Estados Unidos y respetamos profundamente al presidente Biden y el valor que ha tenido para plantear muchos de los elementos que acabo de describir y otros, como por ejemplo, el cambio de la contribución fiscal de las grandes corporaciones, u otros temas que él ha tenido la valentía de tocar.

No se trata de eso, al contrario, como lo reconocemos, como tenemos esa cercanía con los Estados Unidos, es que proponemos que llegó el momento de cambiar, como todas y todos ustedes cuando han hecho uso de la palabra en los últimos dos días.

Muchas gracias por su atención, y estoy seguro que este planteamiento va a llevar a que esta sea la última Cumbre en donde estemos discutiendo una organización agotada como la Organización de Estados Americanos, última Cumbre que tengamos que discutir el bloqueo a Cuba, y última Cumbre que nos falten los pueblos de Cuba, Nicaragua, Venezuela o cualquier otro pueblo.

Muchas gracias.