Xalapa, Ver.- Diego Alberto Acosta Díaz, egresado del Centro de Iniciación Musical Infantil (CIMI) y de la Licenciatura en Música, opción Flauta, de la Facultad de Música, ambas entidades de la Universidad Veracruzana (UV), logró una beca completa para cursar la Maestría en Estudios Orquestales en The Tianjin Juilliard School, China, convirtiéndose en el primer mexicano en ingresar a esa institución.

Ésta es la primera escuela de artes escénicas en el país asiático que otorga un título de Maestría en Música, acreditado por The Juilliard School, con sede en Nueva York, Estados Unidos, una de las mejores instituciones del mundo, de acuerdo con rankings, revistas especializadas y la propia comunidad artística.

El campus de The Juilliard School inició actividades en 2019 y durante el proceso de admisión Diego fue informado de que ahí estudiaban sólo dos latinos –de Chile y Colombia–, pero ningún mexicano, hasta ese momento.

Entrevistados al respecto, Jenny Lizette Ramírez Guillermo, coordinadora académica del CIMI región Xalapa, y Álvaro Hernández Jarquín, director de la Facultad de Música, hicieron notar que Diego es parte de la distinguida escuela de flautistas que formó Natalia Valderrama –fallecida el año pasado–, cuyas generaciones han puesto en alto el nombre de la UV en todo el mundo.

“Puedo decirte, desde mi punto de vista, que fui la primera alumna egresada de la maestra Natalia y Diego su último alumno egresado”, compartió la también flautista Jenny Lizette Ramírez.

Recordó que desde su infancia Diego se caracterizó por ser una buena persona y un destacado flautista. “Es toda una trayectoria de ejemplo y motivación para los niños que están ahora en el CIMI, sobre todo ahora en pandemia; también para los papás, porque detrás de todo esto hay padres de familia responsables, que siempre están ahí, como pilares”.

En el CIMI la noticia se ha recibido con festejo y aplauso, destacó la Coordinadora Académica; este júbilo tiene mayor énfasis en la comunidad de flautistas en particular. “Nos alegra muchísimo más”, compartió gustosa.

Por su parte, Álvaro Hernández destacó que los resultados de un alumno como Diego evidencian a nivel internacional la pertinencia de los programas educativos de la Facultad de Música. “La prueba de eso es que nuestros egresados pueden estar en orquestas o programas de gran calidad en todo el mundo”.

Además, subrayó que la trayectoria y logros de Diego, sin demeritar los esfuerzos personales, hablan de la conjunción y buena comunicación que mantienen la Facultad de Música y el CIMI.

“Hay personas que no entienden todavía la pertinencia de programas ‘no formales’ –como les llaman–, pero en nuestro campo es muy importante que comiencen desde niños, que complementen esta formación entre el CIMI y la Facultad, para que sea integral.”

“La flauta es mi voz”
Cabe hacer un recuento de la trayectoria flautística de Diego: se inició en la música a los cuatro años de edad, en escuelas particulares; a los seis ingresó al CIMI y a los 12 a la Facultad; tenía 20 años –casi a punto de cumplir 21– cuando concluyó sus estudios profesionales, fue en enero de 2021. A la fecha, tiene 22 años.

Al preguntarle por qué o cómo llegó al instrumento que interpreta, comentó: “Mi amor por la flauta fue creciendo al mismo tiempo que iba creciendo en edad y madurez”.

Su encuentro fue instantáneo y se remonta al momento en que cursaba el preescolar y los llevaban a los conciertos didácticos de la Orquesta Sinfónica de Xalapa.

“En esos conciertos, el sonido de la flauta siempre fue el que más llamaba mi atención; el color, la tesitura, la variedad de sonidos y melodías que podía sonar, me cautivaron. En el momento que ingreso al CIMI y tuve que elegir un instrumento fue ése”, relató emocionado.

Con el paso del tiempo y su madurez, como estudiante de música y como persona, se cuestionó por qué eligió la flauta como su instrumento a los apenas siete años y llegó a una valiosa conclusión: “Por medio de mi instrumento he podido encontrar una segunda voz, expresar y compartir algo que con palabras no se puede. Estoy convencido de que ahí es donde se encuentra la belleza de la música como un arte que inspira, que mueve a masas y, sobre todo, que es capaz de transformar.”

Durante todo su paso por la institución destacó por sus logros en certámenes de flauta. Además, en otoño de 2019 realizó una movilidad en la Universidad de Birmingham, en Inglaterra.

La movilidad fue una oportunidad que Diego calificó como un “parteaguas” en su formación académica: “Muchas veces nos quedamos en nuestro círculo de compañeros o de amigos músicos, de nuestra ciudad o de nuestra Facultad, y la oportunidad de compartir y aprender de compañeros de otras nacionalidades y que hablan otro idioma, vivir ese reto de ser un extranjero, me ayudó mucho en mi crecimiento personal”.

En aquel momento ya tenía el interés de establecer vínculos para posteriormente cursar una maestría en el extranjero, por ello, cabe decir que antes de postularse para The Tianjin Juilliard School ya lo había hecho en otras universidades extranjeras.

Volar para volver y elevar el nivel de la flauta en México
Diego experimenta una inmensa alegría por su ingreso a The Tianjin Juilliard School, logro que fue en conjunto porque atrás de él hay una larga lista de profesorado que ha contribuido en su formación. “La lista es interminable”.

Es más, consideró que la magnitud de oportunidades que se le han presentado en la vida es equivalente a la cantidad de personas que han contribuido en su formación académica.

Agradeció: “A Samadhi Méndez, como mi primera maestra de flauta; Natalia Valderrama, quien fue mi formadora durante todos mis estudios profesionales de flauta; a todos los maestros del CIMI y de la Facultad; a la maestra Jenny y al maestro Álvaro, que encabezan estas instituciones”.

En general, Diego recalcó el orgullo que siente por saberse parte de la máxima casa de estudios de Veracruz: “Siempre estuve muy orgulloso –y siempre lo estaré– de poder llamarme ‘estudiante de la UV’, desde los seis años que entré al CIMI y después a los 12 a la Facultad de Música. Fue un camino muy conectado entre ambas instituciones. Destaco y concuerdo con el maestro Álvaro, en la importancia dentro de la UV de programas de estudio que no sólo forman músicos profesionales, sino también artistas y seres humanos íntegros”.

Citó que la oportunidad de aplicar a The Tianjin Juilliard School se presentó hace relativamente poco tiempo y en cuestión de dos meses compitió contra candidatos de todo el mundo, quienes al igual que él buscaban una beca completa de colegiatura y un apoyo para manutención –que cubre parte de los gastos de estancia en China–.

 

Fue un proceso de selección muy competitivo, dado el calibre de la institución. Para la opción flauta, al primer filtro se postularon cientos de personas de todo el mundo y seleccionaron a 19, de los cuales eligieron a cuatro, entre los que está Diego.

“Realmente siento que toda mi vida, inconscientemente, me preparé para esta aplicación. Fue un proceso muy intenso: la preparación de mi audición –en cuando al repertorio, el material que pidieron fue de un nivel de dificultad muy alto–; al igual que mucha documentación y certificaciones en niveles elevados de idiomas.”

Para él lo más importante cuando se buscan oportunidades de esta naturaleza, es sentir y estar preparado, porque este tipo de aplicaciones requieren una preparación no de un mes o de dos, sino de mucho más tiempo.

Algo que Diego buscó dejar en claro es que esta oportunidad de estudiar en The Tianjin Juilliard School, obedece a la inspiración que le han despertado muchos flautistas del país, quienes se han esforzado por formarse en el extranjero para subir y mejorar el nivel de tal instrumento en México.

Citó el nombre de varios artistas que bien pudieron quedarse allá, en alguna orquesta o buen puesto, y por el contrario regresaron en atención a tal interés.

“Para mí es muy emocionante saber que represento no sólo a la Universidad o los valores de mi familia, sino también un país, en una comunidad internacional, con los jóvenes más talentosos del mundo”, dijo a manera de conclusión.

Por su parte, el Director de la Facultad de Música invitó a la comunidad UV a aprovechar todo lo que la institución pone a su alcance –movilidades, aprendizaje de idiomas y nuevas tecnologías de la información, entre otros–, pues influye en los favorables resultados que es posible obtener en un futuro inmediato.

En el mismo sentido también habló la Coordinadora del CIMI, toda vez que por medio de las artes, la institución “nos abre otra visión del mundo”.

Con información de Universo