Perú. 07 de diciembre del 2022.-El Congreso de Perú destituye al presidente Castillo, detenido por la policía tras intentar un autogolpe.

La propia vicepresidenta de Castillo, Dina Boluarte, califica el anuncio del presidente de “golpe de Estado” y el Congreso la cita para asumir la presidencia
Castillo había disuelto el Congreso, decretado toque de queda y anunciado la elaboración de una nueva Constitución

El presidente de Perú, Pedro Castillo, decretó este miércoles la disolución del Congreso unicameral y la instauración de un gobierno de excepción.

Además, el mandatario dictó el toque de queda nocturno en todo el país. Apenas dos horas después, los diputados optaron por destituir al mandatario por amplia mayoría y fue detenido por la policía, según coinciden los principales medios de comunicación peruanos.

Estas medidas ya son consideradas como golpe Estado, no solo por la oposición, si no también por ministros y altos funcionarios del Gobierno, que están presentando dimisiones en cadena.

La propia vicepresidenta del país, Dina Boluarte, se desmarcó de Castillo y calificó abiertamente estas decisiones de “golpe de Estado”.

El Congreso citó a Boluarte a primera hora de la tarde de este miércoles (esta noche, hora catalana) para que jure el cargo de vicepresidenta.

Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú (PNP) emitieron un comunicado conjunto donde dan a entender que el presidente no tiene motivos para disolver el Congreso y que, por tanto, ambas instituciones armadas se posicionan contra cualquier ruptura del orden constitucional. De hecho, tras su discurso, Castillo abandonó el Palacio de Gobierno y se dirigió a la Prefectura de la PNP, en Lima, para reclamar garantías por su seguridad y, según varios medios peruanos, fue detenido.

Castillo, un izquierdista que llegó al poder hace apenas un año, ha tomado esta decisión horas antes de que este miércoles debiera comparecer ante el Congreso para afrontar el tercer impeachment de su mandato.

La sesión para proceder a la destitución de Castillo, llevándola a cabo por amplia mayoría: 101 votos a favor de la destitución, 6 en contra y 10 abstenciones.

El mandatario hizo el anuncio mediante un mensaje a la Nación, donde ha asegurado que su intención es “convocar en el más breve plazo a elecciones para un nuevo Congreso con facultades constituyentes para elaborar una nueva Constitución en un plazo no mayor de nueve meses”. Castillo ha dicho que mientras tanto “se gobernará mediante decretos ley”.

El mandatario ha justificado la extrema medida “en atención al reclamo ciudadano a lo largo y ancho del país”, anunciando un “gobierno de excepción”, de manera “temporal”. “Tomamos la decisión de establecer un gobierno de excepción orientado a establecer el Estado de derecho y democracia, a cuyo efecto se dictan las medidas: disolver temporalmente el Congreso de la República e instaurar un gobierno de emergencia excepcional”.

El toque de queda nocturno decretado entrará en vigor este mismo miércoles y regirá entre las diez de la noche y las cuatro de la madrugada.

Además, el presidente anunció la “reorganización del sistema de justicia, Poder Judicial, Ministerio Público, la Junta Nacional de Justicia y el Tribunal Constitucional”.

“Los adversarios políticos más extremos se unen con el único propósito de hacer fracasar al Gobierno para tomar el poder sin haber ganado una elección”, dijo Castillo en su discurso, apenas unas horas antes de que estuviera prevista su comparecencia en el Congreso para someterse al tercer impeachment de su mandato, acusado de corrupción. Castillo superó los otros dos intentos de destitución, ya que los votos de los legisladores nunca alcanzó la mayoría cualificada necesaria, 87 de 130 escaños totales.

La decisión de Castillo recuerda al autogolpe llevado a cabo por el presidente Alberto Fujimori en 1992, cuando también disolvió el Congreso e tomó el control del Poder Judicial y el resto de instituciones del Estado. En aquel momento, Fujimori contó con el apoyo de las Fuerzas Armadas y parece que ahora Castillo no solo no cuenta con el respaldo de los militares, sino que se está quedando solo entre sus colaboradores, que están dimitiendo en masa como protesta por lo que también consideran un golpe de Estado.

Además del rechazo de la vicepresidenta -un cargo de elección popular junto al presidente-, también se han desmarcado de Castillo otros pesos pesados del Ejecutivo, que incluso han presentado su dimisión, como los ministros de Exteriores, Economía o Trabajo.

“En estricto apego a mis convicciones y valores democráticos y constitucionales, he decidido renunciar irrevocablemente al cargo de Ministro de Relaciones Exteriores, ante la decisión del Presidente Castillo de cerrar el Congreso de la República, violando la Constitución”, declaró el canciller, César Landa, al anunciar su dimisión.

“Habiéndose vulnerado el Estado de Derecho y en la línea con mis principios democráticos, presento mi renuncia irrevocable al cargo de ministro de Economía y Finanzas”, indicó por su parte Kurt Burneo, titular de Economía.

EFE