México. 13 de octubre del 2021.- Los mazatlecos no se tomaron a la ligera las advertencias por parte del gobierno del Estado de Sinaloa a través del gobernador Quirino Ordaz, durante la jornada del lunes y martes, por la llegada del huracán ‘Pamela’.

Desde el mediodía de este martes, comerciantes, dueños de condominios, hoteleros, restaurantes, boutiques, tiendas de conveniencia y de autoservicio, gasolineras y todo el sector productivo de Mazatlán, tomo las previsiones necesarias para recibir a este ciclón tropical que hasta la noche del martes se había degradado a tormenta tropical.

Con ayuda de cintas, tablones de madera, tarimas y demás aditamentos los dueños de los locales o responsables de los mismos se dieron a la tarea de blindar ventanas, cristales y todos los accesos a sus instalaciones.

La lluvia comenzó a hacerse presente, de a poco, cerca de las 11:30 de la noche hora del pacífico, hasta que, conforme avanzó la madrugada en las primeras horas del miércoles las fuertes ráfagas de viento se hicieron presentes así como lluvias torrenciales de hasta 80 milímetros de precipitación en distintas zonas no sólo de Mazatlán, sino de otros seis municipios de Sinaloa.

A las 3:30 de la mañana hora del pacífico, la ráfagas de viento ya alcanzaban los 110 km/h dejando a su paso árboles caídos, palmeras destrozadas, estructuras de metal, semáforos, postes y anegaciones en las principales vialidades del puerto sobre todo en la zona dorada. Hasta ese momento el puerto de Mazatlán como un auténtico pueblo fantasma.

Horas más tarde la tormenta tropical Pamela llegó cerca de las 6:30 de la mañana al territorio nacional en la costa del pacífico como huracán categoría uno, provocando los mismos efectos pero ahora con mayor intensidad superando los 120 km/h sus ráfagas de viento.

En un comunicado emitido por parte de Protección Civil del Estado de Sinaloa, se informó que cerca de las 6:00 de la mañana se localizaba a 130 km al oeste suroeste del puerto de Mazatlán, ya 235 km al este de Cabo San Lucas dejando precipitaciones hasta de 250 mm, por lo que se exhortó a la población a mantener los protocolos y las recomendaciones habituales por cuestiones de viento, lluvias fuertes y tormentas eléctricas.

En todo el estado de Sinaloa por órdenes del gobernador Quirino Ordaz, se giró instrucciones para qué el Instituto estatal de protección civil a cargo de Juan Francisco Vega Meza, habilitar a los primeros 62 refugios temporales, dos en Culiacán, seis en Navolato, seis en el Lota seis más en San Ignacio, cinco en Cosalá, seis en Mazatlán, siete en Concordia, siete en el Rosario, siete más en Escuinapan, con una capacidad total todos ellos de albergar a 62 mil personas.

Se estima que el Estado de Sinaloa tenga cerca de 70 poblaciones detectadas como zonas de riesgo por lo que se implementó el plan DN3E, así como el plan Marina en auxilio de la población. Durante la misma mañana del miércoles las ráfagas de viento disminuyeron hasta 80 km/h.