Alaska. 26 de enero del 2021.-

Utqiagvik es la ciudad habitada más septentrional de Alaska y de Estados Unidos continental. El pasado 18 de noviembre de 2020, sus habitantes vieron ponerse el sol por última vez, y llevan sumidos en la penumbra dos meses, concretamente 66 días y 66 noches. Hace dos días volvió a amanecer.

La oscura ‘noche polar’
En los asentamientos del Círculo Polar Ártico, en invierno se produce lo que se conoce como ‘la noche polar’. A pesar de su nombre, no se trata de una sola noche, sino de muchas. En unas zonas dura más y en otras menos, dependiendo de su latitud. En Europa se produce por ejemplo en Longyearbyen, que se encuentra en la isla noruega de Svalbard.

El sol se coloca al menos 6 grados por debajo del horizonte durante este período, sumiendo en la oscuridad durante 24 horas a estas regiones, o iluminándola con una tenue ‘luz azul’, como la llaman, que las dota de misticismo.

De la oscuridad al ‘sol de medianoche’
Lo opuesto ocurre en verano, cuando se produce el ‘sol de medianoche’. Días eternos en que el sol no desciende por debajo del horizonte. Aunque se dice que en los polos hay 6 meses de luz y 6 de oscuridad, en las regiones del Círculo Polar Ártico a menor latitud la realidad varía ligeramente, dándose estos fenómenos naturales en periodos más cortos.

El ‘sol de medianoche’ suele caer en torno al solsticio de verano, y dura algunas semanas en zonas como el Cabo Norte (Nordkapp), en el extremo norte de Noruega, o Anchorage, la ciudad más grande de Alaska. Allí, junio y julio transcurren soleados, sin puestas de sol que anuncien que el día va llegando a su fin