México. 18 de marzo del 2022. – Una de las botanas favoritas de niños y adultos son los cheetos, esas frituras naranjas que se bañan en salsa hasta deshacerse y dejan los dedos teñidos del mismo color. Sin embargo, algunos usuarios comenzaron a desconfiar de esta producto al ver que podían incendiarse, presuntamente, por estas hechos de petróleo. Para sacarte de las dudas, te decimos de qué están hechos y por qué se queman.

Sean o no de marca, los cheetos tiene un característico sabor a queso, lo que llevo a muchos a pensar que este era su ingrediente principal, pero la realidad es muy diferente.

Los cheetos no tienen que ser necesariamente de esta marca, pues se ofrecen al mayoreo en grandes almacenes o dulcerías. Todos ellos tiene como base: maíz, sazonador y aceite.

En cuanto a los clásicos Cheetos Torciditos, el estudio de calidad de frituras y botanas de la Revista del Consumidor asegura que están hechos con caso los mismos ingredientes: cereal de maíz con sabores queso y chile. Casi lo mismo para la marca Boka-chitos horneados – bokados, con la variante de que el saborizante solo es el queso.

A pesar de que entre sus ingredientes no parece el petróleo, en redes sociales se viralizo un video en el que se observa que les prenden fuego a estas frituras que se mantienen encendidas gracias a este supuesto elemento.

Sin embargo, estos videos han sido desmentidos por especialistas en alimentos que han explicado el origen de la combustión en estas deliciosas frituras.

En realidad, los especialistas han explicado que es natural que los cheetos se quemen pues su principal ingrediente es el maíz, por lo que es semejante a una tortilla.

No obstante, el que no estén hechos de petroleo no quiere decir que no representen un riesgo para la salud, pues la revista del consumidor advierte que el contenido calórico de todas las frituras es alto y va de las 462 hasta las 573 kilocalorías por 100 gramos de producto.

Además, este contenido proviene principalmente de las grasas y carbohidratos que contienen y que representan una cuarta parte de las 2 mil kilocalorías que debemos consumir al día, por lo que recomendó no consumirlos en exceso.