EVOLUCIÓN DE COVID-19: LA VARIANTE DELTA

Por: Rogelio Macías-Ordóñez

Red de Biología Evolutiva, Instituto de Ecología A.C.

 

Imagen 1. Representación esquemática de las proteínas del virus SARS-CoV-2. (https://www.nacion.com/ciencia/salud/este-es-el-talon-de-aquiles-del-nuevo-coronavirus/L2UP5EFH5RCADBSDQCVQCTDMCY/story/ )

Resumen

Esta es la primera pandemia de la humanidad en un mundo hiper-conectado. Se genera tal cantidad de información y desinformación que no es fácil discernir cuál es útil. Este artículo resume lo que a la fecha se sabe con cierta certeza sobre la variante Delta de Covid-19, y sus importantes diferencias con variantes anteriores.  Sabemos que esta variante presenta mutaciones que la hacen más contagiosa, probablemente más virulenta, y más resistente a esquemas de vacunación de una dosis, o a infecciones previas. Los síntomas más frecuentes difieren de las variantes anteriores, lo que dificulta su detección temprana favoreciendo el contagio, el cual es ahora más frecuente en clases de edad más jóvenes. La neumonía provocada en ocasiones por la reacción del sistema inmune a la presencia del virus es quizás  la consecuencia más peligrosa de la infección, sin embargo su detección temprana mediante un oxímetro en casa suele permitir un tratamiento oportuno y eficaz. La inmunidad adquirida por vacunación o infecciones previas se reduce con el tiempo, el virus seguirá evolucionando y estará con nosotros por mucho tiempo. Entender estos mecanismos nos permitirán tomar mejores decisiones, y ayudar mejor a otros a tomarlas.

 

Palabras clave: Covid-19, Variante Delta, Neumonía

 

Pandemias como la que hoy enfrentamos han ocurrido antes en la historia, pero esta es la primera en un mundo hiper-conectado. Cualquier avance que genere información útil es accesible en todo el mundo de manera inmediata. Pero también se genera tal cantidad de información, a veces contradictoria, que no es fácil discernir cuál es más útil. Por otro lado, enfrentamos mucha DESinformación generada por fuentes muy diversas, con intenciones también muy diversas, que consiste en información sin sustento adecuado, o incluso deliberadamente manipulada o falsa. Este artículo resume lo que a la fecha se sabe con cierta certeza basada en datos de la variante Delta de Covid-19, presente en cerca de 100 países en este momento, y sus importantes diferencias con variantes anteriores. La intención es sensibilizar y orientar sobre las posibilidades, pero no debe usarse como guía de cómo proceder ante una infección de Covid-19, sino apoyarse en asesoría médica adecuada.

¿Qué es una variante? El SARS-CoV-2, como todos los virus, utiliza un hospedero (nosotros), parasitando la maquinaria productora de proteínas de nuestras células, y con la información genética del virus hacer más copias. Las estimaciones más conservadoras sugieren que en el mundo se han infectado de 200 a 300 millones de personas, y cada persona infectada puede generar hasta un billón de copias del virus. Entre esa gran cantidad de veces que el virus se ha replicado en 2 años, en ocasiones hay errores azarosos en la transmisión de la información genética conocidas como mutaciones. La gran mayoría de esas mutaciones no tienen consecuencias en la copia del virus, o le generan una desventaja y esa copia no prospera. Pero de algunas de estas mutaciones resultan características del virus que hacen a la copia más eficiente ya sea para contagiarse (más infeccioso) o para resistir el ataque de nuestro sistema inmunológico y producir más copias (más virulento). Cuando estas mutaciones presentan ventajas para un virus, se reproduce más rápido que las copias del virus que no tienen esa mutación y surge una variante. En los meses previos se han producido cientos de variantes del SARS-CoV-2, pero solo algunas han sido particularmente notables para recibir nombre del alfabeto griego, y cuatro de ellas se han denominado como de cuidado o preocupación: las variantes Alfa, Beta, Delta y Gama.

 

Imagen 2. Tomografía computarizada de un paciente que muestra opacidades redondeadas en “vidrio esmerilado” (punta de flecha) y consolidación (flechas) como resultado de una neumonía por Covid-19. (https://empendium.com/manualmibe/chapter/B34.V.232.1.)

 

La variante Delta surgió probablemente en la India, y sabemos que presenta al menos tres mutaciones en la “proteína en espiga o espícula”; estructuras de anclaje con nuestras células que la hacen tres a cuatro veces más contagiosa que la variante original, y más efectiva anclándose y penetrando la pared celular. Es difícil comparar aún su virulencia con respecto a la cepa original, pues a diferencia de hace un año ya hay una fracción importante de la población vacunada, y hoy tenemos mejores maneras de combatir los síntomas de la infección reduciendo el número de muertes. Pero se sabe que el número de copias del virus presente en el tracto respiratorio es más alto en la variante Delta que en otras variantes, aún en las personas infectadas que no presentan síntomas.

Los resultados de varios estudios han encontrado que las vacunas de dos dosis, o una infección previa de Covid-19 aunada a una dosis de vacuna, protegen igual de bien contra la variante Delta que contra variantes anteriores. Sin embargo una sola dosis de vacuna, o solo la infección previa, protegen menos contra la variante Delta que contra otras variantes previas. Es por esto que se recomienda que aún las personas que ya han tenido Covid-19 mantengan las mismas medidas preventivas, y se vacunen.

En la variante original al inicio de la pandemia los tres síntomas más frecuentes de Covid-19 eran fiebre, pérdida del olfato y dificultad para respirar. En la variante Delta se pueden presentar estos síntomas, pero no son los más frecuentes. El dolor de cabeza, el escurrimiento nasal y el dolor de garganta son los síntomas más frecuentes de la variante Delta. Esta información se ha generado en el Reino Unido a través del proyecto “ZOE”, en el que más de 4 millones de pacientes reportan sus síntomas a una base de datos central mediante una aplicación en su teléfono. Las personas infectadas no reconocen éstos como los síntomas de alerta para Covid-19, lo toman como un resfriado común y no aplican medidas de aislamiento a tiempo, favoreciendo el contagio de una variante de por sí más contagiosa.  Al haberse vacunado primero a las clases mayores de edad, y ser los jóvenes más activos laboralmente y más propensos a actividades recreativas grupales, su vulnerabilidad a contagio es mucho mayor. Ahora son personas de 20 a 50 años los más representados en hospitalizaciones y decesos.

 

Imagen 3. Un oxímetro casero permite monitorear la saturación de oxígeno normal (98% en la imagen) y la frecuencia cardiaca (84 pulsaciones por minuto en la imagen). (R. Macías)

 

Uno de los mayores riesgos derivado de la infección del virus SARS-CoV-2 no es el virus mismo, pues en la mayor parte de los casos el cuerpo se encarga de combatirlo, sino la reacción del sistema inmune, en los pulmones principalmente, aunque puede extenderse a otros órganos. Esta reacción es una inflamación de los pulmones conocida como neumonía, provocada por una liberación masiva por parte de nuestro cuerpo de sustancias conocidas como citoquinas. Esta inflamación reduce la superficie de intercambio de oxígeno inundando o colapsando los alveolos, pequeñas cavidades de los pulmones en donde se absorbe el oxígeno del aire. Esto lleva a los pacientes graves a requerir oxígeno suplementario o un respirador, y puede resultar en la muerte o en daños permanentes a los pulmones y otros órganos. Si se detecta a tiempo, en general se puede combatir mediante un medicamento ya bien conocido y accesible, la Dexametasona, gracias al cual se ha reducido sensiblemente la tasa de mortalidad por Covid-19.

Es por esto que resulta tan importante monitorear la concentración de oxígeno en sangre mediante el uso de un oxímetro ante cualquier síntoma de gripe. Estos aparatos son de bajo costo y se consiguen fácilmente por internet o en farmacias y supermercados. Si la saturación de oxígeno baja de 95% se debe buscar orientación médica, y si baja de 90% se debe buscar atención médica de urgente. Sin embargo, en la mayoría de los casos la infección puede transcurrir sin afectación a los pulmones y mantenerse así niveles normales de saturación de oxígeno en sangre. Medir la temperatura como filtro de acceso a eventos y edificios pierda efectividad ante la variante Delta, pero la presencia de oxímetros podría ayudar a detectar al menos los casos que están generando afectación pulmonar.

Imagen 4. La vacunación, sobre todo en esquema de dos dosis, es la manera más eficiente de generar inmunidad contra Covid-19. (https://colima.quadratin.com.mx/salud/adolescentes-pueden-prevenir-con-vacunas-padecimientos-ssybs-colima/)

 

Otras medidas de prevención siguen siendo útiles para cualquier variante (vacunación preferentemente de dos dosis, cubre-bocas, distancia, ventilación), pero existe ahora evidencia de que la ingesta adecuada de vitamina D también puede ayudar en la prevención. Por otro lado, hay datos que sugieren que el aumento de la temperatura del cuerpo, la fiebre, estimula la secreción de interferón, una sustancia importante en el combate del virus en los primeros días de la infección Bajar la fiebre con antigripales puede inhibe entonces esta respuesta del sistema inmunológico. Mientras la fiebre no exceda 39 grados hay especialistas que sugieren permitirla, o incluso promoverla mediante baños cortos de agua caliente, para estimular la secreción de interferón.

Ahora sabemos que el virus responsable de la pandemia de Covid-19  evoluciona con nosotros, y ha sido declarada ya una endemia, es decir, que conviviremos con ella por mucho tiempo. Tenemos datos que demuestran sin lugar a dudas que las vacunas y la infección previa confieren cierta inmunidad o resistencia a una nueva infección. Pero se sabe también que en unos meses perdemos esta inmunidad por dos razones: bajan  con el tiempo los niveles de anticuerpos y otros mecanismos de defensa del sistema inmune, y seguirán apareciendo nuevas variantes con mutaciones que les permitan infectar mejor a los anticuerpos que generamos ante variantes previas.

Entender estos mecanismos nos permitirán tomar mejores decisiones, y ayudar mejor a otros a tomarlas.

 

Pies de figuras:

Imagen 1. Representación esquemática de las proteínas del virus SARS-CoV-2. (https://www.nacion.com/ciencia/salud/este-es-el-talon-de-aquiles-del-nuevo-coronavirus/L2UP5EFH5RCADBSDQCVQCTDMCY/story/ )

Imagen 2. Tomografía computarizada de un paciente que muestra opacidades redondeadas en “vidrio esmerilado” (punta de flecha) y  consolidación (flechas) como resultado de una neumonía por Covid-19. (https://empendium.com/manualmibe/chapter/B34.V.232.1. )

Imagen 3. Un oxímetro casero permite monitorear la saturación de oxígeno normal (98% en la imagen) y la frecuencia cardiaca (84 pulsaciones por minuto en la imagen). (R. Macías)

Imagen 4. La vacunación, sobre todo en esquema de dos dosis, es la manera más eficiente de generar inmunidad contra Covid-19. (https://colima.quadratin.com.mx/salud/adolescentes-pueden-prevenir-con-vacunas-padecimientos-ssybs-colima/ )