Un terremoto de magnitud 7,1 en la escala de Richter acontecido este miércoles 27 de julio (fecha y hora local) sacudió el norte de la isla de Luzón, la más poblada de Filipinas y donde se asienta la capital, sin que las autoridades informaran, por el momento, de víctimas mortales, lesionados o daños materiales.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que registra la actividad sísmica en todo el mundo, informó de que el hipocentro del movimiento telúrico se situó a 10 kilómetros de profundidad.

El ente situó el sismo a unos 12 kilómetros al este de la población de Dolores, con unos 32.500 habitantes.

Filipinas se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona que acumula alrededor del 90% de la actividad sísmica y volcánica del mundo.

El movimiento de placas tectónicas tuvo un epicentro localizado en la región administrativa de La Cordillera.

Una escuela sufrió graves daños estructurales en sus columnas tras la potente sacudida de carácter telúrico.

Algunos sistemas de alerta y medición, tasan el sismo en 7,2 y 7,3 en la misma escala de Richter.

Habitantes filipinos, captaron el momento exacto cuando el terremoto causa daños en la icónica Torre Bantay Watch, ubicada en la ciudad de Vigan.

Vale destacar que Filipinas es sacudida por unos 7.000 temblores al año, la mayoría con intensidad moderada en la escala de Richter.