Ayer, 31 de agosto, la Jefa de Gobierno de la CDMX expresó: «es un día histórico para la Ciudad de México y para nuestro país, porque desde hace muchos años, Pemex no distribuía el Gas LP», porque se puso en marcha la empresa Gas Bienestar que empezará a vender gas LP en Iztapalapa, de inicio, y paulatinamente se extenderá a otras áreas de la gran conurbación.

Las ventajas de este proyecto “histórico”, según el director de Pemex, son que “se venderán kilos de a kilo, se tendrán cilindros nuevos y se destruirán los cilindros que ya no sirvan, para mantener la seguridad de los usuarios” (eso dijo). Lo ambicioso de este programa es “apoyar la economía y la soberanía de nuestro país…”, dijo AMLO.

Ojalá esa empresa tenga el éxito deseado por el bien de la economía de los más pobres, y no resulte como el otro “día histórico”, como se calificó al 24 de diciembre de 2020, cuando llegaron las primeras vacunas para iniciar un programa de inmunización que ocho meses después ha inoculado a 57.5 millones de mexicanos con una dosis anticovid, pero de ellos solo 33.6 millones cuentan con un esquema completo de vacunación y somos 126 millones de mexicanos.

Pero, menos mal, ya hay “Gas Bienestar”.