El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, admitió este martes que existe un “desacuerdo” con Estados Unidos, su principal aliado, sobre lo que será la situación en la Franja de Gaza una vez que finalice la guerra contra el movimiento islamista palestino Hamas.

“Agradezco enormemente el apoyo estadounidense a la destrucción de Hamas y a la devolución de nuestros rehenes. Tras un intenso diálogo con el Presidente (Joe) Biden y su equipo, recibimos pleno respaldo a la incursión terrestre y al bloqueo de la presión internacional para detener la guerra”, manifestó el premier en un video subido a sus redes sociales.

“Sí, hay desacuerdo sobre ‘el día después de Hamás’ y espero que también aquí lleguemos a un acuerdo”, reconoció.

Estados Unidos propuso que la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que gobierna parte de Cisjordania ocupada, asuma el gobierno en la Franja de Gaza después de la guerra, pero esta posición fue rechazada por Netanyahu en numerosas oportunidades.

“Me gustaría aclarar mi postura: No permitiré que Israel repita el error de Oslo”, manifestó hoy en referencia a los acuerdos firmados hace tres décadas que le transfirió a la ANP algunas competencias y poderes en Cisjordania y la Franja de Gaza.

“Tras el gran sacrificio de nuestros civiles y nuestros soldados, no permitiré la entrada en Gaza de quienes educan para el terrorismo, apoyan el terrorismo y financian el terrorismo”, manifestó el premier.

“Gaza no será ni Hamastán ni Fatahstán”, finalizó en juego de palabras con Hamas y al partido Fatah, que encabeza el presidente de la ANP, Mahmud Abbas.

La nueva escalada de violencia comenzó el 7 de octubre, cuando milicianos de Hamas se infiltraron en Israel desde Gaza, asesinaron a 1.200 personas, en su mayoría civiles, y se llevaron a 240 rehenes, incluyendo una veintena de argentinos.

Unos 80 rehenes fueron liberados el mes pasado en virtud de una tregua de una semana mediada por Qatar, a cambio de la excarcelación de cientos de mujeres y adolescentes palestinos presos en Israel.

Más de 18.00 personas, en su mayoría niños y mujeres, murieron desde el 7 de octubre en bombardeos israelíes en Gaza, y casi 50.000 resultaron heridos. Unos 1,9 millones de palestinos -el 80% de la población del territorio- tuvieron que abandonar sus casas.