México. 15 de marzo del 2021.-La tarde de ayer, domingo, varios municipios del Valle de México reportaron fuertes ráfagas de viento acompañadas de tolvaneras que provocaron la caída de árboles, postes de luz y techos de láminas.

Estos estragos climáticos se registraron principalmente en Coacalco, Tultitlán y Cuautitlán Izcalli. Usuarios de redes sociales grabaron los fuertes vientos, donde se aprecia la ráfaga de polvo, los árboles y cables moverse bruscamente. Inclusive se observa a un señor deteniendo su tinaco para que el viento fuerte no lo desprendiera.

El gobierno municipal de Coacalco publicó a través de Twitter que elementos de protección civil atendieron los árboles derribados y descartaron daños mayores como personas lesionadas.

Posteriormente, internautas comenzaron a denunciar cortes de luz en sus hogares, mismos que fueron restablecidos durante esa misma tarde.

Algunos de los conductores que circulaban por avenidas de esa zona de la metrópoli tuvieron que detener su marcha para evitar un accidente, porque el polvo impedía la visibilidad.

De acuerdo con Divulga Meteo, el portal del meteorólogo José Miguel Viñas, consultor de la Organización Meteorológica Mundial, los días secos y calurosos son propicios para la formación de remolinos de polvo sobre el terreno. Los también conocidos como “diablos de polvo” alcanzan a veces una altura considerable, siendo capaces de generar a su alrededor importantes rachas de viento.

De igual manera, estos vórtices, cuyo aspecto recuerda al de un tornado, reciben diferentes denominaciones tales como tolvaneras o brujas. Estas se pueden definir como una corriente de aire ascendente en rotación de tamaño variable, pues aunque la mayoría de ellas son muy pequeñas y de poca duración, en ocasiones pueden hacerse muy grandes, intensas y duraderas, elevándose hasta 1,000 metros por encima del suelo, generando vientos a su alrededor de hasta 100 km/h y con un tiempo de hasta 20 minutos.

Cabe destacar que los tres municipios en los que se reportó el fenómeno climático recientemente ha mantenido una temperatura máxima de 28 grados centígrados, temperatura propicia para que estas tolvaneras se formen.