México. 15 de noviembre del 2022.- Muchas veces se cree que consumir leche de almendras, soya o coco es mucho más nutritivo que ingerir leche de vaca, sobre todo se vuelve una alternativa para las personas que son intolerantes a la lactosa o que tienen un estilo de vida vegano en el que no consumen productos de origen animal, por ello recurrir a proteínas vegetales es una gran alternativa, sin embargo estos productos muchas veces “engañan” al consumidor pues no cumplen con lo que indica su etiquetado.

Para detectar a los productos mentirosos la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizó un estudio donde analizó 22 bebidas vegetales denominadas “alimentos líquidos” o bebidas elaboradas a basa de arroz, soya, almendras, coco y avena donde se detectó que al menos tres marcas comerciales no cumplen con las características ofrecidas a los consumidores, y además son productos de alto costo.

 

La Profeco derribó el mito que dicta las bebidas vegetales son “leche”, pues erróneamente se les considera de este modo por su aspecto y uso similar al que se le da a la leche de vaca, sin embargo ninguna de las marcas analizadas contiene lactosa y algunas inducen a la publicidad engañosa haciéndose pasar por “leche” cuando no lo son. Estas bebidas suelen reemplazan la leche pero en aporte nutricional no son lo mismo.

Leche de vaca: ¿cómo daña los huesos tomar esta bebida todos los días?

Las 3 marcas de leche vegetal que engañan y son caras
La leche aporta nutrimentos esenciales para el organismo tales como proteína, grasa y calcio, las bebidas vegetales también pero la diferencia entre ambas radica en la cantidad de nutrientes que aportan. Las marcas analizadas en el estudio cumplen con la calidad sanitaria necesaria para su comercialización, sin embargo hay tres que no se apegan a las normas y mienten o pueden confundir a los consumidores.

Calahua Coconut milk: se puede pensar que es leche cuando se trata de una bebida vegetal
A de coco coconut milk: se puede pensar que es leche cuando se trata de una bebida vegetal
Terrafertil Nature´s Heart: presenta la leyenda de certificación kosher, sin embargo no lo comprueba.
Cabe señalar que todos los productos analizados son veraces en cuanto al vegetal que declaran, es decir son de coco, soya o almendras. La mayoría adicionan calcio, sin embargo quedan por debajo de la cantidad que aporta la leche animal. Los principales componentes de las bebidas analizadas son agua, hasta un 98%, azúcares, grasas y proteínas vegetales. Hay que destacar que las bebidas elaboradas con almendra, arroz, coco, avena y almendra-coco tienen un mínimo de aporte de proteína a diferencia de las bebidas de sota cuyo contenido es mayor, parecido incluso en algunas marcas, al de la leche de vaca (3g/100ml).

En estos productos aunque la fruta, cereal o semilla contenga proteína la cantidad de nutriente baja porque la proporción es baja. En su mayoría hay ocho almendras por cada litro de agua. Aunque no era de esperarse estas bebidas vegetales también contienen sodio. proveniente principalmente de emulsionantes y estabilizantes (que se usan en su fabricación como ingredientes que ayudan a mantener una sola fase en el producto) y algunos simplemente adicionan sal.

Hay bebidas vegatales con hasta 3% de azúcar, la adición no va relacionada con algún tipo de bebida, pues depende de la fórmula de cada fabricante, por ello es importante leer la etiqueta, ya que puedes encontrar bebidas de almendra sin azúcar y otras del mismo vegetal que sí la contengan. Lo que hay que dejar muy claro es que ninguna bebida vegetal es leche, pues no tienen lactosa.

¿Pagarías 50 pesos por un litro de agua con ocho almendras?
De acuerdo con el análisis de la Profeco en cada litro de “leche de almendras” hay sólo ocho almendras y su costo ronda los 50 pesos en supermercados, lo mismo pasa con las otras bebidas vegetales como te lo explicamos a continuación:

1 litro de bebida de coco: 3 cucharadas de proteína vegetal
1 litro de bebida de arroz: media taza
1 litro de bebida de avena: 3 cucharadas
1 litro de bebida de soya: 4 cucharadas

Marcas de leche que no cumple
El estudio encontró, asimismo, que dos productos de la marca Lala no cumplen con la norma por el proceso no regulado de eliminación de lactosa. Su densidad y contenidos de sólidos no grasos no son los mínimos requeridos por la NOM-155-SCFI-2012, por lo que la incumplen.

Estos productos en mención son los siguientes:

LALA 100 FRESCA sin lactosa, DESLACTOSADA. Leche semidescremada, deslactosada, ultrafiltrada, pasteurizada, adicionada con vitaminas A y D. Reducida en grasa (México) 1 litro.
LALA 100 FRESCA sin lactosa LOW CARB -30%, LIGHT. Leche semidescremada, deslactosada, ultrafiltrada, pasteurizada, adicionada con vitaminas A y D. Reducida en grasa (México) 1 litro.

En general, todas las leches y productos lácteos analizados cumplen en calidad sanitaria así como con el contenido de caseína conforme a las normas de referencia. No cumple con el contenido neto: Leche Querétaro, Leche entera pasteurizada, adicionada con vitaminas A y D (México) 1.892 l. Tuvo hasta 75 ml menos del contenido declarado.

¿Por qué no cumplen?
El proceso al que son sometidos estos productos para eliminar la lactosa, da como resultado que los parámetros de densidad y la cantidad de sólidos no grasos sean menores a los requeridos. Con este proceso la cantidad y propiedades de los otros nutrientes de la leche no se ven afectadas. Asimismo, estos dos productos sin lactosa son distintos a las leches deslactosadas convencionales que conservan azúcares simples (glucosa y galactosa) que les dan dulzor.

¿Qué pasa si se toma leche todos los días?
Por ejemplo, en el caso del calcio, según diversos estudios del Ministerio de Agricultura de España, la leche es fuente de calcio y debe tomarse diariamente a lo largo de la vida para mantener la salud ósea y prevenir la osteoporosis. Por el contrario, la Universidad de Harvard dice que no está claro que esta bebida sea la mejor fuente de calcio para la mayoría de las personas. Los investigadores de Harvard señalan que el alto consumo puede incrementar el riesgo de padecer cáncer de próstata y de ovario. Además, afirman que el consumo diario de productos lácteos aumenta los niveles de grasas saturadas y de vitamina A, lo que hace que los huesos se debiliten.

Tomar leche a diario no es tan buena idea
Otro de los aspectos relacionados con este alimento que cuenta con investigaciones médicas a favor y en contra es la lactosa. La lactosa es un azúcar que se encuentra en la leche y en los lácteos. Para poder digerir es necesaria una enzima que se llama lactasa. En Europa el 70-90 por ciento de la población la tiene, mientras que en Asia y África el 90 por ciento no y sufren de intolerancia a la lactosa. Para esas personas beber leche es perjudicial y es mejor que tomen otros tipos de leche a modo de sustitutos, pero el resto puede seguir tomando su vaso diario.

Relacionado con la intolerancia a la lactosa está la alergia a las proteínas de la leche, que aparece solo en el 3% de los bebés y en el 80% de los casos desaparece conforme el niño crece. Las grasas también han sido señaladas en diversas investigaciones médicas. La leche humana (que se suele tomar como referente) contiene 45 gramos de lípidos por litro, de los que el 55% son ácidos grasos poliinsaturados y el 45% ácidos grasos saturados y además tiene un elevado contenido en ácido linoléico. La de vaca contiene un 70% de saturados y un 30% de poliinsaturados, con lo que puede provocar un aumento del colesterol y de las grasas saturadas en sangre, lo que es perjudicial para la salud cardiaca o provocar diabetes de tipo 1.

¿Se puede mezclar leche con agua?
El agua y la leche tienen densidades diferentes. ¿Pero son tan diferentes que hacen que no se puedan mezclar, como en el caso del agua y del aceite? Podrás comprobarlo con este sencillo experimento. Antes de ver cómo se comportan la densidad de la leche y la del agua cuando se juntan veamoslas por separado. En el caso del agua, la densidad es de 1 gramo por centímetro cúbico (g/cm³) a una temperatura de 15°C. O lo que es lo mismo, 1 kilogramo por metro cúbico (kg/m³). Dicho de otra manera, el 1.000 gramos de agua ocupan un volumen de 1.000 centímetros cúbicos (g/cm³). Este valor cambia en base a factores como la temperatura o la presión. Además, en el caso del agua del mar, la salinidad del agua también influiría en su densidad.

La densidad de la leche también es variable, ya que ésta está relacionada con el porcentaje de grasa, de sólidos no grasos y de agua que contenga. Para tener una idea clara sobre la densidad de la leche lo mejor es medirla cuando aún está fresca, ya que la exposición al medio podría hacerla variar. Por lo general, la densidad de la leche está en 1.03 gramos por centímetro cúbico (g/cm³). En este experimento hemos podido ver que la densidad del agua y de la leche son diferentes. Pero no tanto como para que no se puedan mezclar.

En cada producto, la Profeco verificó información comercial, que la leche y los productos lácteos combinados cumplan con lo indicado en las normas oficiales correspondientes; que cumplieran con el contenido neto declarado y nutrimentos como proteína, grasa, carbohidratos y aporte calórico (kcal); además de la calidad sanitaria. Entre otras consideraciones, se recomienda identificar si es leche o producto lácteo, toda vez que hay diferencias nutrimentales importantes. También se debe revisar que el producto que se adquiere se encuentre dentro de la fecha de caducidad.

Recuerde que los productos pasteurizados requieren refrigeración para su conservación, independientemente si han sido abiertos o no. Cabe señalar que los productos que no cumplen con las Normas Oficiales pueden ser sujetos a medidas precautorias, y sus proveedores a requerimientos y en su caso a procedimientos por infracciones a la Ley.