México. 26 de junio del 2023.-Habaneras Integrales Gamesa, galletas de harina de trigo, salvado y germen (paquete de 117 gramos):

¿Por qué el producto contiene el sello de EXCESO DE CALORÍAS?
El producto aporta 393 calorías (cal) por cada 100 gramos (g), lo cual excede el límite de 275 calorías en 100 g de producto establecido en la NOM-051 de etiquetado de alimentos y bebidas preenvasados. El paquete completo de 117 g aporta 460 calorías.

De acuerdo con las recomendaciones de ingestión de nutrimentos para la población mexicana, donde el promedio de consumo al día es de 2,000 calorías en adultos y 1,579 calorías en niños,1 un paquete de este producto cubre el 23% y 29% del consumo calórico total por día para adultos y niños, respectivamente.

323 de las calorías presentes provienen de los hidratos de carbono, la mayoría de ellos de harinas refinadas, ya que la harina de trigo es su primer ingrediente.

Del resto de las calorías, 90 provienen de las grasas, lo que representa un 19.5%.

Un dato relevante es que contiene una cantidad importante de proteínas (11.7 g por paquete), así como de fibra (8.8 g por paquete). Sin embargo, esas virtudes se diluyen con la presencia de harina refinada, jarabe de maíz de alta fructosa y los aditivos dañinos.

El consumo de calorías totales en la dieta debe provenir de una dieta equilibrada, variada y rica en otros nutrientes. Con el presente producto se cubre entre una tercera y una cuarta parte de las calorías totales para todo un día, pero estas provienen prácticamente de harina refinada y grasas.

¿Por qué el producto NO contiene el sello de EXCESO DE SODIO?
Una porción de 100 g de estas galletas no excede los 350 miligramos (mg) de sodio establecidos por la NOM-051. Sin embargo, se encuentra en el límite, ya que contiene 342 mg de sodio, es decir, se libra de tener el sello de EXCESO DE SODIO por unos cuantos miligramos.

Esto no quiere decir que las cantidades sean las apropiadas para una persona, especialmente si se comercializa como un producto “saludable”.

La cantidad de sodio presente en el paquete individual de 117 g es de 400 mg, lo que representa un 20% del sodio total recomendado para un adulto y el 26.6% de la recomendación para un niño, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).2

En México se conoce que la población tiene un consumo excesivo de sodio, el cual llega a superar lo recomendado por la OMS.3 Existen consumidores que fácilmente ingieren un paquete de estas galletas junto con su ensalada o como complemento para alguna comida.

En México vivimos un fuerte problema de hipertensión, ya que una cuarta parte de la población adulta (25.5%) la padece y casi la mitad de los casos desconoce que la tiene.4

Uno de los peligros de la hipertensión, o presión alta, es que puede provocar embolias, infartos o eventos cardiovasculares, como trombosis, dejando a los pacientes con secuelas graves o llevándoles hasta la muerte.

Estudios científicos ha encontrado una relación directa entre el alto consumo de sodio y valores elevados de presión arterial.5

Al no tener este sello, la gente podría confiarse de que la cantidad de sodio es adecuada y que es un producto seguro para su consumo, pero en realidad se trata de un alimento ultraprocesado que aporta grandes cantidades de sodio a la dieta diaria.

Otros
Grasas:
El producto contiene 9.95 g de grasas, lo que representa 8.5% del contenido de estas galletas.

De la grasa que contiene el paquete, el 28% corresponde a grasa saturada.

El producto también contiene grasas trans en pequeñas cantidades, el equivalente a 64 mg por paquete de 117 g.

Azúcares:
Contiene 2.1 g de azúcares por cada paquete de 117 g, el equivalente a aproximadamente media cucharada de azúcar.

Pero eso no es todo, el tipo de endulzante que contiene es jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF).

La presencia de este ingrediente es preocupante, pues se ha visto que genera mayores impactos negativos en el metabolismo, ocasionando grasa en sangre e hígado, aumento de colesterol y ácido úrico. Su alto consumo también se ha asociado con diabetes y resistencia a la insulina. Se han hecho estudios en dónde se demuestra que a nivel global, los países que tienen un mayor consumo de JMAF tienen mayores índices de diabetes en su población.6

Se recomienda en la medida de lo posible evitar todo tipo de alimentos y bebidas que contengan JMAF. Varios productos en el mercado lo han removido de sus ingredientes, debido a los efectos negativos que causa en el organismo.

Lista de ingredientes:
Harina de trigo, salvado, aceite vegetal (contiene antioxidante TBHQ), extracto de malta, inulina, azúcares añadidos (jarabe de maíz de alta fructosa), sal yodada, ácido cítrico, germen de trigo, metabisulfito de sodio, emulsificante (estearoil) de sodio, antioxidantes (extracto de romero, palmitato de ascorbilo), tocoferoles, harina de malta, lecitina de soya. Contiene gluten, soya, sulfitos.

El producto es básicamente harina refinada, grasa y sal.

Contiene además salvado de trigo y germen de trigo añadidos, pero esto no hace que producto sea integral.

A la harina refinada se le han extraído las partes más importantes, que son la cascarilla y el germen de trigo. Con esto también se pierden las vitaminas y los enlaces con los que están unidos los nutrientes y micronutrientes.

Posteriormente se añade germen y salvado como ingredientes adicionales, pero no tienen las mismas características ni beneficios a nivel nutrimental ni metabólico.

Si bien la cantidad de fibra que contiene el producto es buena, no es integral.

Además, se observa que contiene extracto de romero como antioxidante, lo que quizá contribuye a una buena digestión ante su consumo, junto con la fibra.

Por otro lado, observamos que contiene jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF), un tipo de endulzante más perjudicial que el azúcar normal o sacarosa, además de aditivos para que el producto tenga más “frescura”. Sin embargo, dichos aditivos tienen impactos negativos en el organismo. Si bien son aditivos bajo ciertos niveles se consideran “seguros”, sí generan daños a nivel celular.

Existe una gran cantidad de productos que contienen aditivos, por lo que a lo largo del día se llegan a acumular niveles altos. Las personas que son susceptibles a padecer algún tipo de cáncer, ya sea por carga genética o por algún otro tipo de riesgo no deberían consumir productos con aditivos asociados al cáncer, aunque sea en dosis bajas.

Aditivos:
TBHQ. Es un químico sintético con propiedades antioxidantes. Ante su ingesta prolongada ha demostrado efectos como náuseas, vómitos, zumbido en los oídos, delirio, sentido de asfixia y colapso. En estudios en animales se han visto efectos en el hígado a dosis muy bajas, resultados positivos en las pruebas de mutación in vitro en células de mamífero, cambios bioquímicos en dosis muy bajas y efectos en la reproducción a dosis altas.7, 8

Sulfitos. Aditivos utilizados para mejorar la conservación del producto. Estudios han detectado que un alto consumo de sulfitos afecta la flora intestinal benéfica para el organismo. También son cancerígenos. Investigadores han sugerido que se revise la cantidad de sulfitos disponibles para el consumidor, ya que un sobre consumo tiene fuertes afecciones en el organismo.9. 10

Publicidad:
La publicidad se basa en que son integrales, incuso es parte del nombre del producto. Esto es preocupante, porque incluso existen nutriólogos que recomiendan este tipo de galletas como alternativa a otras galletas saladas de harina refinada, pero como consumidores desconocemos que su principal ingrediente es harina de trigo refinada a la que posteriormente se añade salvado de trigo (para incrementar la cantidad de fibra) y germen de trigo.

Es difícil que las personas duden que este producto sea integral, ya que al frente de su etiqueta llevan una gran leyenda que dice “integrales”. Pero si nos fijamos en la nomenclatura del producto, allí se establece que es una “galleta de harina de trigo, salvado y germen” sin establecer que sean integrales.

Es necesario que se establezcan límites lo suficientemente fuertes para que estas grandes empresas no sigan engañando a los consumidores.