Xalapa, Ver. 13 de abril del 2022.- Mauricio Lascurain Fernández, adscrito al Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la Universidad Veracruzana (UV), desarrolla un estudio denominado “Geopolítica post-COVID-19, el surgimiento de un nuevo orden mundial”, en el que se observa que los temas de la política global se han refractado por efecto de la pandemia, centrándose los enfoques en el coronavirus.

El académico e investigador, quien tiene la Maestría en Relaciones Internacionales por la Universidad de Essex del Reino Unido, y Doctorado en el Programa de Nueva Economía Mundial por la Universidad Autónoma de Madrid, señaló que expertos en relaciones internacionales debaten sobre los alcances e impactos de la pandemia en la globalización económica y la nueva arquitectura del orden internacional que a la fecha encabeza Estados Unidos (EEUU).

Estos enfoques convergen en dos ideas clave: una propone que la pandemia ha acelerado una serie de tendencias globales preexistentes, en particular la competencia por la hegemonía mundial entre EEUU y China; la segunda, se centra en predecir si la globalización continuará como a la fecha, o será un fenómeno diferente.

La mayoría de los debates ha dejado de lado la visión histórica de la naturaleza de la globalización, lo que hace posible contextualizar el momento por el que pasa el mundo globalizado a través de las diferentes perspectivas históricas de las competencias entre grandes poderes y del orden nacional.

Lascurain Fernández consideró que pese a que el análisis de la globalización, advierte del seguimiento de un conflicto por la hegemonía mundial entre EEUU y China, éste tiende a subestimar las fuerzas dinámicas de la historia y asumen que el sistema global evoluciona de manera natural hacia la integración e interdependencia.

El también miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Conacyt, estima que la pandemia por COVID-19 ha exacerbado lo que ya se ha denominado como una segunda guerra fría; sin embargo, en su opinión existen importantes diferencias en la competencia contemporánea entre EEUU y China, y el enfrentamiento de décadas entre Moscú y Washington.

Entre ellas se encuentran el desafío económico de China a EEUU, que es más importante de lo que fue el de la Unión Soviética; también se puede observar que la rivalidad entre Washington y Beijing comienza desde una posición de profunda integración económica, y es probable que ambos permanezcan altamente globalizados, lo que creará implicaciones de seguridad nacional muy diferentes a las de la Guerra Fría.

Para finalizar, el investigador del IIJ, sostuvo que la historia aplicada es una calle de dos sentidos; “si se espera que los formuladores de políticas y los académicos de relaciones internacionales aprendan de la historia, es responsabilidad de los historiadores encontrarlos a mitad de camino. La historia global puede aportar información importante sobre la estrategia contemporánea y asuntos internacionales”.

Con información de Universo