Turquía ha cerrado el estrecho de Dardanelos, el único acceso de buques al mar de Mármara y al Mar Negro ante el avance de los incendios, mientras que Grecia continúa luchando contra el avance de las llamas en varios puntos del norte del país, donde las autoridades encontraron ayer 27 cuerpos calcinados de migrantes y solicitantes de asilo.

En Turquía, el ministerio de Transporte anunció el cierre del estrecho el martes por la noche debido al avance de los incendios en la provincia de Çannakale, al oeste del país. Las autoridades señalaron que el cierre del canal, por el que pasan más de cien embarcaciones y buques al día, es por motivos de seguridad debido al humo que desprenden los fuegos, pero también para facilitar la labor de los aviones que recogen agua para apagar los focos de la zona. El incendio, iniciado durante la mañana del martes, avanza sin control por las rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora y ya ha quemado más de 1.500 hectáreas.

Por el momento, 1.200 personas y centenares de animales han sido evacuados de nueve localidades afectadas. Las autoridades han recomendado a la población colindante que esté atenta a los avisos anunciados en televisión por si se produce un cambio en la dirección del viento y el fuego avanza en otras zonas. Al menos 48 personas han sido tratadas en hospitales de la región por intoxicación por humo, aunque el ministro de sanidad, Fahrettin Koca, descarta que haya heridos graves. Otra treintena de enfermos y pacientes en unidades de cuidados intensivos han sido evacuados del hospital estatal de Çannakale por precaución. Los servicios de emergencia han desplegado 26 helicópteros, ocho aviones y 300 máquinas de construcción para intentar frenar el avance de las llamas.

En Grecia continúa fuera de control el fuego en Evros, región fronteriza con Turquía, donde más de 15 focos se han fusionado en dos grandes incendios. Atenas se despertó este miércoles con un fuerte olor a quemado y una espesa humareda negra cubriendo su cielo .”Nunca he visto condiciones tan extremas en 32 años de servicio”, declaró a su vez el jefe de los bomberos griegos, Yorgos Purnaras, a la agencia Efe.

El ministro de Inmigración, Dimitris Kairos, confirmó anoche que los 27 cuerpos calcinados que aparecieron cerca del bosque de Dadia se tratan de migrantes o solicitantes de asilo. Señaló que todos los fallecidos eran varones y entre ellos había dos niños. La región afectada por los incendios forma parte de una de las rutas de migrantes y solicitantes de asilo que cruzan por tierra de Turquía a Grecia. “Todos fueron encontrados en grupos de dos o tres a una distancia de quinientos metros, al parecer mientras intentaban escapar”, describió a la prensa griega Pavlos Pavlidi, el forense que examinó los cuerpos. Las autoridades griegas no han confirmado aún la aparición de otros ocho cuerpos durante la jornada del martes.

Por su parte, el ministro de Crisis Climática y Protección Civil de Grecia, Vassilis Kikilias, mostró su pésame por la muerte de los migrantes por “no huir de la zona a pesar de los avisos de evacuación”. “Esta es una situación sin precedentes. Este verano es el peor desde que se recogen datos meteorológicos”, añadió en una rueda de prensa El ministro defendió la gestión del Gobierno ante los 300 incendios declarados en todo el país desde el sábado, y que hasta ayer habían arrasado ya más de 43.000 hectáreas. Así, por ejemplo, afirmó que los medios aéreos llegaron en apenas cuatro minutos al foco aparecido en el Parque Natural de Parnitha, al norte de Atenas. Con todo, reconoció que pese a las mejoras aplicadas en Protección Civil desde el año 2019, el resultado no es el que le gustaría al Gobierno. “Queda mucho por hacer para gestionar con mayor eficacia las situaciones que se derivarán de la crisis climática”, ha subrayado el ministro, quien opinó que no hay lugar para “mezquinos debates partidistas” y que “pronto llegará el momento del debate público y de la dura crítica y autocrítica.”A raíz del incendio en Evros, la fiscal del Tribunal Supremo, Georgia Adeilini, solicitó a la fiscalía de Alejandrópolis una investigación para identificar pruebas por posibles incendios provocados en la región, al tiempo que solicitó también una investigación por la violencia contra los inmigrantes, según el diario griego Kathimerini.

Por otro lado, otro gran incendio está fuera de control en la región de Parnés en el norte de Atenas. Los servicios de emergencia trataron durante la mañana de este miércoles evitar que las llamas alcanzaran el parque nacional situado en el monte Parnés, pero las autoridades anunciaron a media mañana que el fuego se había propagado en la zona. En la misma región dos personas han sido hoy detenidas por negligencia tras haber quemado hierbas secas en medio de la emergencia por los incendios. Ayer otras cuatro personas fueron detenidas en la misma región. Las llamas también avanzan en la región del Peloponeso, donde 700 personas fueron evacuadas esta mañana en la ciudad de Amigdaleza. Grecia sufrió graves incendios durante el mes de julio, cuando las llamas en la isla de Rodas obligaron a las autoridades a evacuar a más de 20.000 turistas.