El Gobierno federal ofreció una disculpa pública a familiares de víctimas, por los hechos ocurridos el 25 de agosto de 2011 en el Casino Royale en Monterrey, Nuevo León luego de que un grupo armado quemó el lugar, que provocó la muerte de 52 personas.

El subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Alejandro Encinas aseguró que el evento es un acto de justicia.

“Yo vengo a nombre del Estado mexicano, no solo a cumplir la recomendación de la CNDH, sino que lo hacemos con plena convicción, pues hemos acompañado esta lucha. Queremos ofrecer una disculpa honesta y sincera, sin dobleces y sin ningún tipo de ambigüedades”

Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración
El funcionario señaló que en ese acto de terror y barbarie se cometieron violaciones graves a los derechos humanos, a la legalidad, seguridad jurídica, integridad física y a la vida; en agravio de al menos de 63 víctimas, sus familias y de toda la sociedad.

Encinas Rodríguez dijo que la Secretaria de Gobernación (Segob) y la Dirección de Juegos y Sorteos falló en el control, vigilancia e inspección periódica del permiso de seguridad del casino, lo que derivó en los lamentables hechos comentados por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

“Refrendamos el compromiso para evitar la repetición de los hechos y por ello, hemos tomado la decisión de no otorgar ningún permiso más en le país a todas las casas de juegos y sorteos, hasta que no se haga la revisión de todos los permisos existentes”