Corea del Sur y EU desplegaron aviones de combate, incluyendo cazas furtivos sobre las aguas cercanas a la península coreana, en una nueva demostración de fuerza y en respuesta a las recientes pruebas de misiles del Norte.

Dieciséis aviones de combate surcoreanos, aviones furtivos F-35 y 4 cazas F-16, formaron un escuadrón de ataque sobre el mar Amarillo para “responder a la amenaza enemiga”, declaró el Jefe del Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur.

“Los aliados demostraron su fuerte capacidad y voluntad, para atacar de manera rápida y precisa ante cualquier provocación de Corea del Norte”, añadió.

Las maniobras aéreas, en las que participaron los aviones de combate, tuvieron lugar un día después de que los aliados dispararon 8 misiles balísticos al mar de Japón, tras los ensayos con armas similares por parte de Pyongyang.

Corea del Norte disparó 8 misiles balísticos de corto alcance desde 4 sitios diferentes en espacio de 30 minutos, en lo que constituyó una de sus pruebas más grandes, según analistas.

Responsables de EU y Corea del Sur advertieron durante semanas, que el régimen de Kim Jong Un se prepara para llevar a cabo una nueva prueba del tipo nuclear.